Por segunda vez en la historia, los Raptors se jugarán el pase a unas Finales del Este en un séptimo partido. En la primera ocasión, en 2001, cayeron ante los 76ers de un jugador ya miembro del Salón de la Fama como Allen Iverson. Ahora, se lo jugarán contra otro futuro integrante: Dwyane Wade. El gran final del escolta sentenció el Game 6 ante Toronto, con resultado final de 103-91,  marcado por un efectivo cambio táctico de Erik Spoelstra, entrenador de Miami, y unos minutos divinos de Goran Dragic.

Imparable Dragic

Ante la falta de un pívot reserva de garantías para reemplazar al lesionado Hassan Whiteside, Miami se la jugó con un quinteto bajo con Luol Deng y Justise Winslow de teóricos inferiores. Los Raptors mantuvieron a Bismack Biyombo como titular, pero en ningún momento llegaron a dominar la pintura (solo 1 rebote ofensivo y 2 puntos más en la zona que los Heat). En el otro lado, Miami no desaprovechó la mayor movilidad y espacio conseguidos por su estrategia de juego, muy especialmente gracias un Goran Dragic (3o puntos) espectacular.

Entre el segundo y el tercer cuarto, el base esloveno consiguió abrir a la defensa de los Raptors a su antojo. Sus entradas a canasta, ayudadas por el obligado marcaje a jugadores exteriores por parte de los pívots de Toronto, fueron letales para empezar a abrir hueco a favor de Miami. El equipo canadiense disfrutaba de un otro buen partido ofensivo de Kyle Lowry (36 puntos) y DeMar DeRozan (23), pero sin el acompañamiento de sus secundarios. Los problemas de faltas de Lowry no ayudaron ni a reducir ventajas ni a detener a Dragic.

En el último cuarto, Kyle Lowry buscó la remontada con ansia. El base anotó 15 de los 19 puntos de su equipo, terriblemente desacertado de cara al aro y sufriendo ante la fenomenal defensa de jugadores como Josh Richardson, un novato que se ha acabado de consagrar como jugador fundamental para Miami y que también tuvo momentos espectaculares en ataque. Pero, al final, fue Wade el que sentenció. Sus 8 puntos y 2 tapones en los últimos 7 minutos remataron cualquier intento de recuperación de Toronto, muy lejos de poder sentenciar la eliminatoria sin necesidad de un séptimo partido.

De vuelta a Canadá, Raptors y Heat se jugarán el pase a las Finales del Este donde Cleveland espera rival desde hace casi una semana. El desgaste en una eliminatoria larga y cargada de lesiones puede pasar factura al ganador, pero ningún equipo perderá su motivación en el dramático Game 7. Toronto por disputar una penúltima ronda por primera vez en su historia y Miami por reencontrarse con un personaje tan importante en su pasado reciente como LeBron James. El domingo, solo uno de ellos seguirá con vida.