Jugando en un estadio con reglas de la Liga Nacional para los Juegos 3, 4 y 5 de la Serie Mundial contra los Cachorros, el manager de los Indios, Terry Francona, necesita más flexibilidad a la hora de mover las fichas cuando decide sacar a sus lanzadores-algo que ha hecho con frecuencia y con mucha eficacia en esta postemporada.

En ese sentido, es de mucho valor el dominicano Michael Martínez, utility de Cleveland que ha puesto su granito de arena en los éxitos de la Tribu.

El viernes en el Juego 3 del Clásico de Otoño, Martínez entró como corredor emergente en el séptimo inning, aprovechó un lanzamiento desviado para avanzar a la tercera base y anotó la única vuelta del partido gracias a un sencillo de Coco Crisp.

El quisqueyano no sólo cumplió en el corrido de bases (no obstante una jugada cerrada en la tercera cuando por poco es sorprendido por el cátcher de los Cachorros, el venezolano Willson Contreras), sino que jugó tanto en el jardín central como la tercera base en las entradas finales como parte de las maniobras de Francona.

"Creo que eso demuestra nuestra versatilidad, el poder mover a Michael Martínez a múltiples posiciones y tener la confianza en que él atrapará la bola desde cualquier puesto", comentó Francona después del Juego 3.

Francona y los Indios han valorado lo que aporta Martínez desde hace bastante tiempo. En el 2016, el infielder/jardinero se le escapó a la organización en julio cuando la Tribu lo tuvo que poner en waivers, buscando reforzar su pitcheo y sin tener más opciones de liga menor para el veterano. Al final de ese proceso, fue cambiado a los Medias Rojas. Sin embargo, cuando Boston puso en asignación a Martínez en agosto, los Indios no perdieron tiempo y lo reclamaron en waivers.

El premio ha sido una versatilidad envidiable a la defensa, ya que Martínez ha jugado en cada uno de los jardines, la antesala, la intermedia y el campo corto.

"Hay que darle mucho crédito al manager, porque él nos da la confianza a nosotros de que en cualquier situación, podemos estar en el juego", dijo Martínez, de 33 años de edad. "Por eso digo que siempre estoy listo desde el primer inning hasta el noveno. En cualquier momento del juego él me puede traer.

"Creo que la confianza que nos da es lo que nos mantiene siempre con la mente positiva".