El dirigente de los Mellizos, Paul Molitor, está dispuesto a tener paciencia con Miguel Angel Sanó en la primera campaña del dominicano en el bosque derecho y comprende que se cometerán errores mientras Sanó continúa haciendo la transición.

Pero fue una situación diferente el lunes en el primer partido de la serie de Minnesota contra los Reales, en la que Sanó no se esforzó para fildear una bola que pegó contra el muro del jardín derecho y resultó en un triple del venezolano Salvador Pérez en la sexta entrada.

Sanó corrió hacia la barda, sólo para ver la bola volar sobre su cabeza y rebotó fuerte contra la cerca. Pero en lugar de tratar de alcanzar la pelota, Sanó la vio rodar y corrió lentamente desde la franja de advertencia y su compatriota Danny Santana tuvo que correr desde el bosque central para alcanzar la bola en el jardín derecho. Después de un tiro desviado, Pérez llegó fácilmente a la tercera base para conseguir su tercer extrabase del encuentro.

"Creo que pensó que [el segunda base dominicano] Eduardo Núñez o Danny estarían en una mejor posición después de que se situó cerca del muro para hacer la atrapada", explicó Molitor. "Pero prefiero que busque la bola incluso si piensa que alguien lo ayudará. En ocasiones no luces muy bien cuando supones las cosas".

Molitor dijo que tenía pensado ver el video del triple después del juego para tener una mejor idea del proceso de Sanó, pero agregó que piensa que el quisqueyano pudo haber hecho la atrapada antes de que la pelota pegara contra la cerca.

"Creo que una cosa que todavía no ha aprendido bien es sentirse cómodo cerca del muro", señaló Molitor. "Creo que tiene un poco más de confianza en cuanto a su agresividad hacia las bolas al frente suyo se refiere".

Molitor agregó que Sanó ha tomado en serio su cambio al jardín derecho y que el joven continúa trabajando antes de los partidos con el coach de la primera base e instructor de los guardabosques, Butch Davis. La alta cerca en la pradera derecha del Target Field puede traer algunos problemas, especialmente con líneas que reboten fuerte, pero Sanó debe aprender a fildear mejor dichos batazos y no suponer que sus compañeros alcanzarán una bola que rebote hacia el cuadro.

"Lo observo trabajando con Butch todos los días en elevados que pasan por encima de su cabeza y cómo se ajusta a la pared", indicó Molitor. "Pero en jugadas en las que la pelota llega allí rápidamente como la que bateó Pérez, creo que no calcula bien lo lejos o cerca que está de la barda".