Desde que Josephan Bernhard (Toronto) recibió el primer bono millonario a mediados de los años 90, decenas de peloteros dominicanos han recibido contratos de seis cifras en dólares como bautizo para la pelota rentada.

El propio Bernhard fue el primero que no cumplió las expectativas y se despidió del negocio sin conocer las luces del “Big Show”. Ricardo Arámboles nunca llegó, Michael Inoa viene retrasado, a Fernando Martínez se le acaba el tiempo, Willy Mo Peña subió pero su impacto fue efímero. Varios jóvenes (Adalberto Mondesí, Amed Rosario) vienen con buena proyección.

Carlos Martínez

El Tsunami no es un “Julio 2”; cuando acordó por 1.5 millones con los Cardenales de San Luis en 2010, ya contaba 19 años. Antes, perdió un contrato con los Medias Rojas de Boston en 2009 por irregularidades en su identidad, no por mala intención, sino porque su madre murió cuando Carlos era un niño y fue declarado por familiares. Por eso, su primera fue bajo el nombre de Carlos Matías. El derecho de Padre Las Casas, Puerto Plata, siguió trabajando y su velocidad subió hasta el punto de que en su segunda firma estuvo más cotizado que en la primera y recibió el referido bono millonario.

•  Martínez corrió a todo tren en las menores, al punto de que debutó en las Grandes Ligas en mayo de 2013, su cuarto año como profesional. En este momento, Martínez cotiza al alza con los Cardenales, ya que ha empezado la temporada con récord de 4-0 y efectividad de 1.93 en cuatro presentaciones. En la pasada temporada, el pitcher de 24 años se perfiló hacia el estrellato con marca de 14-7 y efectividad de 3.01 en 29 aperturas. Su desempeño en las menores fue de 22-15 con 2.61 en 69 juegos iniciados.

Miguel Sanó

El “Julio 2” más famoso (porque no firmó en la referida fecha) ha tenido un paso vertiginoso a las Grandes Ligas, donde debutó en la pasada temporada con los Mellizos de Minnesota. Sus credenciales como novato fueron excelentes, ya que con promedio de .258, 18 jonrones y 52 remolcadas en apenas 80 partidos, llegó segundo en la votación al Novato del Año de la Liga Americana. Sanó (.247-3-10) ha empezado lento esta campaña pero nadie duda que pondrá los números estelares que se esperan.

•    Su proceso de firma fue una publicitada historia que marcó precedentes de varios tipos en la llamada “Industria Dominicana del Béisbol”. Los Piratas de Pittsburgh llevaron la delantera para firmarlo el 2 de julio de 2009, pero surgieron dudas sobre su identidad. Sometido a todas las versiones posibles de pruebas para establecer su edad, Sanó salió ileso, mientras que su talento nunca fue puesto en duda. Recibió un bono de tres millones de dólares en septiembre del referido año y desde entonces anda repartiendo líneas de largo alcance dondequiera que juega. Las Grandes Ligas no serán la excepción.

Nomar Mazara

Este jardinero que batea a la zurda con fuerza y consistencia no tiene traumas detrás de sí. Su camino ha sido limpio y sin más complicaciones que lo exigente que puede ser la alta competencia. Formado en la Academia de Béisbol La Javilla, Mazara se proyectó a lo grande desde que era un niño en torneos nacionales e internacionales. Su bono superior a los 5 millones de dólares, recibido de los Vigilantes de Texas en 2011, es la cifra más alta negociada por un dominicano en el país.

•    Mazara ascendió rápido gracias a su desarrollo. Debutó en las mayores el pasado 10 de abril y batea .345 con dos jonrones en sus primeros 15 partidos. Tiene 21 años y esta es apenas su quinta temporada como profesional. Pegó 56 cuadrangulares con 263 remolcadas y 90 dobles en 444 partidos en las ligas menores. Su promedio fue .270. Un excelente entrenamiento primaveral abrió los ojos de la organización de Texas. Mazara llegó para quedarse en las mayores y se espera que complete una carrera estelar. Es un buen jardinero defensivo para las esquinas con potente brazo.