A primera vista, los juegos de los Padres durante el fin de semana son simplemente par de partidos de escuadras divididas contra los Astros. Pero para la organización de San Diego-y los fanáticos del béisbol en la Ciudad de México-dichos encuentros significan mucho más.

Los Padres se medirán a los Astros en el Estadio Fray Nano de la Ciudad de México tanto el sábado como el domingo. San Diego ve esta excursión como una oportunidad para expandir su presencia en el mercado internacional.

"No es un impacto que puedas medir en días, meses o hasta años", dijo el presidente de los Padres, Mike Dee. "Pero mientras más relevancia cobras como producto, más crecerás-en este caso, en México. Todo se acumula y resulta en un dividendo a largo plazo que creo que veremos con el tiempo".

En 1998, los Padres se enfrentaron a los Mets en Monterrey, en lo que fueron los primeros juegos de Grandes Ligas en temporada regular en la historia. San Diego también jugó contra Colorado en Monterrey para darle inicio a la campaña de 1999. En seis ocasiones, los Padres han jugado en México en la pretemporada.

Dee señaló los lazos de los Padres con México y el objetivo de expandir dichos vínculos.

"Existe un significado histórico y una conexión allí con los Padres", dijo Dee. "El equipo ha abandonado eso en ocasiones, pero estamos remediando eso".

Además de la "Mexico City Series", San Diego ha invertido mucho en su búsqueda de talento en México y eso se refleja en el grupo de jugadores que estará con los Padres en el Distrito Federal.

Seis integrantes de San Diego nacidos en México--César Vargas, Luis Urías, Gerardo Reyes, José Ureña, Ricardo Valenzuela and Fernando Perez-han hecho el viaje. Vargas, un derecho de 24 años que se crio en Puebla, será el abridor de San Diego el domingo frente a su familia.

"Creo que todos los mexicanos sueñan con eso", dijo Vargas. "Para mí, cuando el equipo me lo dijo, pensé, 'Dios mío. Se hará realidad uno de mis sueños'".

Vargas destacó que un evento como éste podría impactar las generaciones del futuro.

"Creo que muchos de esos muchachos tienen ese sueño", dijo el lanzador. "Cuando ven a los peloteros mexicanos, tienen más valentía para luchar por sus sueños".

Ahora bien, no sólo los jugadores mexicanos de los Padres quisieron hacer el viaje a México. Cuando el torpedero cubano Alexei Ramírez supo que el club ponderaba dejarlo en Arizona debido a temas de visado, llamó a su abogado y a su representante para procurar esclarecer esa situación.

De su parte, Travis Jankowski-quien sufrió una lesión en un tobillo el martes-hizo todo lo que pudo para recuperarse a tiempo para la serie en México.

"Anticipamos con gusto esto", dijo el manager de los Padres, Andy Green. "Hasta cierto punto, es un descanso de la rutina de los entrenamientos. Puedes ir a competir frente a un público entusiasta en un ambiente nuevo.

"Muchos de los muchachos están bien emocionados".