Los clubes y jugadores de las Grandes Ligas el domingo tomaron un momento para recordar a los miembros de servicios de emergencia y otras personas que perdieron la vida hace 15 años en los ataques del 11 de septiembre de 2001.

La bandera de Estados Unidos en el Yankee Stadium fue la misma que famosamente fue desplegada en el antiguo Yankee Stadium en 2001, cuando el presidente George W. Bush realizó el primer lanzamiento ceremonial antes del Juego 3 de la Serie Mundial.

En la capital estadounidense, los Nacionales vistieron uniformes con los colores de la bandera y el terreno fue decorado con los logotipos “11 de septiembre, 2001; Siempre recordaremos”.

Varios miembros de los servicios de emergencia que trabajaron tras los atentados fueron reconocidos por los estadios de la Gran Carpa. Los Tigres donaron mil boletos a bomberos y policías del área junto a sus familias, además de invitar a miembros de los servicios de emergencia de más 150 departamentos en Michigan y Ontario. Un grupo selecto participó en un desfile antes del juego entre los felinos y los Orioles.

La mayoría del país todavía no ha podido olvidar los horribles ataques de aquel día. Varios de los jugadores y coaches en las Grandes Ligas tienen vínculos con la ciudad de Nueva York o el área de Nueva Jersey.

El lanzador de los Marlins, Tom Koeler, estaba en su segundo año de escuela de secundaria en Nueva Rochelle, Nueva York. Su padre, Rolf, un oficial retirado de Policía en Nueva York, prestó su ayuda en el World Trade Center inmediatamente después de la tragedia y en los meses siguientes fue parte de los esfuerzos de las operaciones de limpieza. “Pienso en mi padre en este día y no tengo palabras para expresar el gran respeto que le tengo por su sacrificio y por prestar su ayuda allá”, dijo Koeler.