El delantero Blake Griffin inició el domingo su suspensión de cuatro partidos, tras recibir el sábado el alta médica de parte de los facultativos de la NBA.

   Será una importante inyección para los Angeles Clippers, luego de que cumpla con el castigo por su comentado puñetazo a un empleado de su organización en el pasado mes de enero.

El jugador estaba en lista de lesionados por romperse la mano derecha en dicha acción. Podrá jugar los últimos siete partidos de la serie regular, a partir del próximo domingo 3 de abril.

Es su primer contacto oficial con el balón desde el pasado día de Navidad, pues la desafortunada agresión llegó con Griffin ya lesionado de la cadera y solo ha jugado 30 partidos.