Nelson Cruz fue un azote en la ruta en la temporada pasada al disparar 27 de sus 44 jonrones en las casas de sus rivales.

Cruz, quien estará en su segundo año de un contrato de cuatro con los Marineros de Seattle, disparó 44 vuelacercas la temporada pasada y antes de este este resultado había mandado 40 pelotas fuera del parque con los Orioles de Baltimore en 2014, cuando lideró las Grandes Ligas en ese departamento.

Esta enorme cantidad de jonrones en las últimas dos contiendas son muestras del gran poder que posee Cruz en su bate, capaz de sacar la bola en cualquier estadio. Un ejemplo de esto es que en el Safeco Field, hogar de los Marineros, que no es precisamente un buen lugar para un bateador de largo metraje, el dominicano tiene el segundo mayor total de jonrones en su carrera, con 26, solo detrás de los 94 que ha conectado de por vida en el Rangers Ballpark, sede de los Rangers de Texas.

Pero a pesar de los números históricos del jardinero y bateador designado en el parque de los Marineros, en 2015 sacó 27 pelotas en los parques de otros equipos, mientras como dueño de casa mandó 17 pelotas a la calle. Esto indica que el 67% porciento de sus tablazos de vuelta entera se produjeron cuando el conjunto estuvo de viaje.

La situación de Cruz no es algo que incomode a la gerencia de los Marineros, ya que tres de los cinco oponentes a los que mayor cantidad de pelotas les ha sacado pertenecen a su misma división, como son los Angelinos, Astros y Atléticos.

Ante estas escuadras, Cruz despachó 19 de sus 44 jonrones en la campaña pasada. Además de poner su poder a producir, Nelson bateó para .299 en los partidos como visitante, mientras en casa tuvo .304.
Para ser exitoso en las Grandes Ligas, hay que dar palos en casa y en la ajena. Esa volverá a ser la encomienda de Cruz opara esta temporada que se avecina.