El  49no Ceremonial fue dedicado al campeón ligero junior de la Asociación Mundial de Boxeo Javier -El Abejón- Fortuna e incluyó tributos de reconocimiento al medallista de oro de los Juegos Panamericanos en los 400 metros planos, Luguelín Santos; a las notables voleibolistas de la selección nacional superior Niverka Marte y Brenda Castillo y al seleccionado nacional de voleibol, que el mes pasado ganó invicto la medalla del oro en el Mundial Sub-20 Femenino escenificado en Puerto Rico. 

Ayer fueron ocho los nuevos inmortalizados en el auditorium del Pabellón. Víctor Hansen (baloncesto), Generoso Montero (karate), Miguel Montilla (boxeo), Arturo Morales (propulsor), Pedro Martínez (béisbol), Félix José (béisbol), Ramón Dorciné (softbol), y Horacito Veras (propulsor) son desde hoy los nuevos inmortales del deporte local. Los discursos fueron emotivos y evocadores de gratos recuerdos.

Víctor Hansen 

Un notable armador que podía  manejar el balón, leer el juego y habilitar a sus compañeros. Fue también un respetable anotador y la decencia hecha persona dentro y fuera de la cancha.Oriundo de Santo Domingo y nacido en 1960, Hansen está ubicado en un sitial de preferencia entre los armadores que han jugado en la casa de Don Virgilio, como le llaman también al Palacio de los Deportes. Si no fue el premier de su generación, la crítica lo ubica entre los mejores cinco armadores de todos los tiempos, equiparando su valía con las de los hoy inmortales José -Boyón- Domínguez, José -Maíta- Mercedes.

Ramón Dorciné

Su hija Massiel Lora recibió el honor en nombre del atleta fallecido. “Sólo Dios sabe cómo y cuándo pasan las cosas, y él quiso que este fuera el momento de mi padre, pero les aseguro que a mi papá le hubiera gustado estar recibiendo este homenaje en vida,” aseguró emocionada ante el recuerdo de las hazañas de Dorciné, considerado de forma unánime como uno de los tres mejores lanzadores de Softbol en la historia del país, Ramón Dorciné tendrá la recompensa de todo lo que le brindó a su patria.

El nativo del municipio de La Cacata fue un digno selección nacional por 15 años, años los que combinó con Joselito Ramos una de las mejores parejas de lanzadores del continente.

Generoso Montero

En 1971 se convirtió en el primer cinta negra del país en el estilo Okinawa Karate Do Goju Ryu, bajo la enseñanza del sensei Tameyoshy Sakamoto. Durante su apogeo fue ganador de una medalla mundial en la modalidad abierta y obtuvo oro en el Centroamericano de Karate de Curazao en 1974. Además, fue campeón de los 80 kilogramos en el Campeonato Mundial de Madrid en 1980, campeón del Cuarto Panamericano de Toronto ’87 y plata en el Panamericano de Honduras 84. Campeón nacional universitario entre el 74 y el 76. Tuvo palabras de gratitud hacia los que le forjaron como hombre de bien y como atleta de alto nivel. Resaltó la disciplina de karate. 

Miguel Montilla 

Campeón nacional del peso welter ligero, es el primer atleta de Neyba que abraza la inmortalidad. Ganó 37 combates como boxeador profesional con ocho derrotas y dos empates. Venció a 26 de sus oponentes por la vía del nocaut. Montilla fue un fogoso y recio pegador que sobresalió en las décadas de 1970 y 1980, etapa en que se erigió como uno de los boxeadores de mayor cartel de toda la región y parte de Norteamérica. Es recordado por la épica pelea por el título de la Asociación Mundial de Boxeo que sostuvo ante la gloria universal Antonio Cervantes (Kid Pambelé).

Arturo Morales

De 79 años, es uno de los entrenadores más influyentes en la generación de dirigentes y técnicos del país. Se le considera uno de los técnicos más capacitados y polifacéticos en la historia del deporte nacional. Fue de las figuras más notables que tuvo el deporte en calidad de propulsor. Nació en la Romana en 1936. Licenciado en educación física, en su adolescencia se dedicó a jugar baloncesto y voleibol, integrando la selección en ambas disciplinas de su pueblo natal. No fue hasta los años 50 que se inició en la práctica de atletismo logrando por primera vez en 1954 el campeonato nacional de salto alto. Fungió como entrenador de atletas de alto rendiminto y fue propulsor de las federaciones de varias disciplinas.

Horacito Vera

Fue representado por su hijo homónimo, quien destacó que su padre “Tuvo una pasión por la vida y por las cosas que le gustaban, como el deporte, que si estuviera vivo estaría orgulloso de recibir este gran homenaje”. Veras fue director general de Deportes entre el 64-65 y 66-74; subsecretario de Deportes, subsecretario de Educación, director de Educación Física Escolar en dos ocasiones y vicepresidente del Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1974. Antes, se destacó como atleta. Comenzó la práctica del béisbol a los nueve años de edad en su natal La Vega, donde nació en 1928. Pero se desarrolló como jugador en Santo Domingo, con sonadas actuaciones.

Félix José

“Ser inmortal en tu país es señal de que la carrera de uno fue importante,”

Este exjardinero derecho nacido en Santo Domingo era reconocido por su gran poder con el madero, es el segundo mejor jonronero histórico en la pelota dominicana, con 60. Terminó su carrera en el béisbol invernal con promedio de .281, 574 hits, 113 dobles, 19 triples, 316 carreras remolcadas y 262 anotadas en 618 turnos al bate. Fue distinguido en dos ocasiones con el premio de Jugador Más Valioso de la LIDOM en las temporadas 2000-2001 y 2002-2003. Jugó en las Grandes Ligas con los Atléticos de Oakland, Cardenales de San Luis, Reales de Kansas City, Yankees de Nueva York y Diamondbacks de Arizona entre 1988 y 2003.

Pedro Martínez 

Ausente por motivos de trabajo como comentarista de la postemporada de Grandes Ligas, Pedro Martìnez se hizo representar por su esposa Carolina Cruz. El ganador de tres premios Cy Young habló vía Skype y expresó: “Me disculpo por mi ausencia, me hubiera gustado poder asistir, pero mi corazón y espíritu están ahora mismo en ese escenario. Estoy honrado de ser parte de ese grupo de luminarias del deporte”. Martínez fue exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown en julio pasado. Es uno de los íconos de la historia del país. Sus salidas paralizaron a la nación, especialmente en el punto caliente de la rivalidad entre los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York.