Cuando el 22 de febrero Víctor Estrella anunció que no vendría a Santiago para jugar la Copa Davis el panorama cambió completamente. En Chile se daba por descontado que el dominicano iba a ganar sus dos singles, es por ello que el capitán Nicolás Massú apostó, antes del anuncio de Viti, por el experimentado Julio Peralta (70º del mundo en dobles) para el partido de duplas, duelo que asomaba como vital, debido a que José Hernández tiene un nivel similar a los chilenos.

Sin Estrella cambió todo. Massú pensó en darle descanso a su mejor jugador, Hans Podlipnik (197º), para que esté fresco para el sábado. Pero tirará toda la carne a la parrilla, pensando en que todo puedo quedar definido para el local en el segundo día de competencia.

Si bien Hernández ha tenido éxito jugando ante los chilenos, hoy se topará con un jugador que se “agranda” en la Copa Davis, Gonzalo Lama. El León ha jugado cinco partidos de sencillos en el certamen, y ha ganado cuatro de ellos (sólo perdió con Darian King en Barbados, cuando era un debutante). Este partido resulta clave para la serie. Si gana Bebo, todo se definirá el domingo. Si triunfa Lama, Chile dará un paso gigante para la final ante Colombia.

“Espero ganar mi sencillo y poder contribuir en ganar el doble, aunque nunca he jugado con ninguno de mis compañeros”, dijo durante la semana Hernández. Con esta frase deja en claro que está presionado y que el partido del sábado es muy probable que sea para Chile, ya que Peralta viene de ganar un torneo ATP y Podlipnik estuvo en las semifinales de Quito y Sao Paulo este año.

De José Olivares podemos hablar poco. Aquí Massú y su ayudante Marcelo Ríos dan por descontados que cualquier singlista chileno (Podlipnik, Lama o Garín) le ganarán al 1,250 del mundo.

Es decir, gracias a la ausencia de Estrella, acá se piensa que todo quedará definido el sábado y que los partidos del domingo serán un mero trámite. Pero hay que jugar los partidos primero, y Hernández querrá decir que sin Viti también ellos pueden.