Los Juegos Olímpicos que se organizarán este verano en Río de Janeiro están bajo la seria amenaza del virus del zika. Su propagación, que llega a niveles de pandemia en América Latina, ha provocado que un grupo de 150 científicos, procedentes de universidades de varias universidades de prestigio, hayan pedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que recomiende de forma oficial retrasar o cambiar de localización el evento olímpico.

De momento, la OMS ha rechazado esta posibilidad, lo cual sirve al Comité Olímpico Internacional (COI) como principal razón para mantener el calendario previsto y celebrar los JJ.OO. sin cambios. Según la OMS, el mosquito del zika, principal transmisor de este virus, estará menos activo en el invierno brasileño, reduciendo su impacto en el mes de agosto. Pero algunos deportistas de élite están más que preocupados por el riesgo sanitario de estos Juegos, y uno de ellos es Pau Gasol.

Crítica a la pasividad europea

En un artículo escrito para El País, el pívot de los Bulls ha mostrado su sorpresa ante la escasa atención que el virus del zika ha causado, especialmente en Europa, y la ausencia de medidas de las federaciones para afrontar este problema. Gasol recuerda que deportistas como la futbolista Hope Solo o el golfista Marc Leishman (el golf será deporte olímpico por primera vez en Río) han renunciado a participar en los Juegos Olímpicos o amenazan con hacerlo.

Si bien Gasol no pone directamente en cuestión su participación en los que seguramente serán los últimos Juegos de su carrera, el pívot avisa que “con la salud no se juega, y ya no hablo solo de la salud de cada atleta, sino también de los aficionados, de las familias que vendrían a apoyar a los atletas, de las familias a las que volverán una vez acabada la competición, la de sus futuros hijos o hijas”. Una velada amenaza que deja abierta la posibilidad de renunciar a ir a Río de Janeiro, donde la selección española masculina de baloncesto tiene un puesto asegurado.

Un virus cruel con los recien nacidos

Recientemente, Carmelo Anthony también habló del riesgo del virus del zika. El alero de los Knicks, ganador de tres medallas olímpicas, dos de ellas de oro, explicó en una entrevista a principios de mes que “me asusto cuando oigo y veo las fotos o hablamos de ello, y con Brasil intentando destituir a su presidenta (proceso ya culminado). Hay demasiadas cosas que influyen en esta decisión”, refiriéndose también a la inseguridad política del país.

Las declaraciones de Anthony y Gasol, dos jugadores que se han enfrentado directamente en las dos últimas finales olímpicas, son solo una parte de una preocupación global sobre las medidas a tomar contra un virus que afecta de forma especialmente cruel a recien nacidos con madre infectada. Desde el inicio de la pandemia, miles de bebes han nacido con microcefalia, una deformación con graves consecuencias físicas y mentales para su desarrollo. Un drama lleno de ramificaciones sociales y económicas, entre ellas poner en riesgo la cita deportiva más importante del mundo.