Desde los estadios del béisbol profesional hasta los clubes, base de la pirámide olímpica, acudiremos siempre enfocados en llevar a nuestros lectores algo más que resultados fríos.
Escribiremos sobre las motivaciones, decepciones y hasta los nervios que se ocultan detrás de un desempeño primoroso; en fín, presentaremos al ser humano que triunfa y fracasa en el play, la cancha, la pista o el tatame.

Nuestra misión es dejar oír las voces, oficiales o no. El atleta tiene cosas que decir, lo mismo que el dirigente, directivo, político y fanático.

Los deportes son muchos y, aunque respetaremos las preferencias por las disciplinas más populares, este será un espacio polideportivo, donde se conjugarán lo profesional y lo aficionado, sin distinción de género y edades.

Las Grandes Ligas serán presentadas con enfoques propios porque conocemos las realidades de nuestros representantes en el béisbol y el lector merece la versión criolla de lo que acurre en esos estadios que la comunicación moderna nos acerca.

La voz del dirigente deportivo impera sobre la del atleta en la prensa deportiva dominicana y eso debe cambiar. El atleta es el gran protagonista y merece sus espacios para el desahogo o simplemente para darse a conocer por el pueblo que representa.

Combatir injusticias y promover debates que encaucen el desarrollo de políticas más eficientes en el manejo de los escasos recursos del deporte nacional son parte de los deberes que se asumen en esta sección.

El único privilegio que queremos es el de su atención, apreciado lector.