Fue bien dolorosa la manera en que los Mets dejaron escapar los Juegos 4 y 5 de la Serie Mundial ante los Reales, que se coronaron campeones de las Grandes Ligas al conquistar el quinto choque del Clásico de Otoño en el Citi Field.

Pero cuando se recuerde la temporada del 2015 de los Metropolitanos, lo que más llamará la atención será el ascenso del equipo en el Este de la Liga Nacional en la recta final de la campaña y los éxitos en las primeras dos rondas de los playoffs ante los Dodgers y los Cachorros.

Al fin y al cabo, los de Queens no sólo tuvieron su primera temporada ganadora desde el 2008, sino también que conquistaron el título de su división por primera vez desde el 2006 y alcanzaron su primera Serie Mundial desde el 2000.

"Lo orgulloso que uno está de la forma en que jugaron", dijo Collins al tocar el tema de qué se habló en el clubhouse después de la derrota del domingo vs. Kansas City. "Lo que ellos lograron. Se lo dije a cada muchacho.

"Todos deberían estar contentos. Necesitan tener la frente en alto. Quedaron dos equipos y nosotros estuvimos orgullosos de ser uno de ellos".

Después de seis campañas seguidas por debajo de .500, una dolorosa reconstrucción y hasta limitaciones económicas de parte los dueños del equipo, el gerente general Sandy Alderson y el manager Terry Collins vieron el fruto de su trabajo con una temporada de 90 victorias.

El progreso de lanzadores como Matt Harvey, Jacob deGrom, Noah Syndergaard y Steven Matz, combinado con el del cerrador dominicano Jeurys Familia, solidificó el cuerpo monticular. Y los bates de veteranos como Curtis Granderson, David Wright y Daniel Murphy fueron apoyados por los aportes del novato Michael Conforto y los recién llegados Juan Uribe, Kelly Johnson y Yoenis Céspedes.

Por fin se vivieron momentos de alegría en el Citi Field, inaugurado en el 2009.

"Creo que en Nueva York nadie confiaba en que íbamos a estar en la Serie Mundial ni que íbamos a tener este tipo de temporada", dijo Familia, quien empató una marca de la franquicia con 43 juegos salvados durante la temporada regular. "Fue un tremendo año para cada uno de nosotros. Me siento orgulloso de lo que pude hacer para el equipo y de los compañeros también.

"No es un fracaso. Es algo que nos pone en buena dirección para el año que viene. Somos muchos jóvenes aquí y el (2016) va a ser otro año de éxitos si Dios quiere".

El receptor Travis d'Arnaud, otro de los jóvenes que alcanzaron más de su potencial que nunca en el 2015, se ve emocionado por el fuerte pitcheo que deben de seguir luciendo los Mets para la próxima campaña.

"Estoy entusiasmado, por la forma en que han progresado y lo mucho que me han enseñado", dijo el cátcher sobre los serpentineros de los Mets. "El año que viene va a ser grandioso. Ya estoy pensando en el primer día de los entrenamientos".

El capitán David Wright, quien sufrió cada una de esos seis años de derrotas del 2009 al 2014, disfrutó en grande el renacer de los Metropolitanos.

"Podemos tener la frente en alto por lo que logramos", expresó. "Quedamos cortos de un campeonato y me duele. Pero cuando yo reflexione sobre esta temporada, la recordaré como el mejor momento que tuve en un terreno de béisbol".