Mediante la comunicación de las incidencias de un evento competitivo, el deporte ofrece a las empresas patrocinadoras, universidades que participan en juegos interuniversitarios y otras organizaciones relacionadas al quehacer deportivo, una mayor presencia mediática, en relación con la que pudieran generar por sus actividades particulares cotidianas (una firma de acuerdo, un nuevo producto, una graduación, etc.).

Y es que algo queda claro: una gestión eficiente de comunicación no se trata solamente de enviar notas de prensa con frecuencia sobre ruedas de prensa o resultados de partidos.

Tu plan de comunicación debe ser sencillo pero a la vez completo. Será una especie de guía que indique a tu equipo los objetivos estratégicos que persiguen, a qué público se van a dirigir, los principales medios a los que van a recurrir, el tratamiento de los canales propios de comunicación del evento (redes sociales, página web, boletines, transmisiones, y lo más importante para mí: un cronograma que indique fechas de cada una de las publicaciones estratégicas del evento, las actividades complementarias, así como todo el proceso de visitas a los distintos medios de comunicación, prensa escrita, radio, tv e internet.

El mayor valor en la elaboración del plan de comunicación es la capacidad de generar contenidos, que a su vez estén adaptados para cada canal de distribución. La exposición de nuestro evento estará determinada en gran medida por la creatividad con la que identifiquemos cuáles informaciones nos permitirán ir generando el entusiasmo previo a la fecha de inicio del mismo (historias, perfiles de los jugadores, testimonios de atletas, dirigentes deportivos  y terceros), y cuáles informaciones le interesa al fanático consumir, fuera de lo que puede ver por sí mismo durante el desarrollo del evento.

Una vez puesto en marcha el plan, hay tres elementos que considero fundamentales: uno es convocar a la prensa con suficiente tiempo de antelación. El segundo es ofrecer todas las facilidades a los periodistas para que puedan hacer su cobertura de manera rápida y cómoda (acreditaciones, transporte, centro de prensa, gestión de entrevistas, etc.).

Por último, que el evento integre el mejor equipo de desarrollo y distribución de materiales audiovisuales a cada uno de los medios de comunicación, en la mayor calidad y al menor tiempo posible.

Estos pasos garantizarán una exposición mediática sólida que genere suficiente interés en los espectadores, eleve la imagen y provea el prestigio que amerite el evento.