La mera posibilidad de que las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) cancelen los juegos previstos en Puerto Rico por miedo al zika está generando rabia entre los políticos locales, que temen que el virus dañe aún más la economía, y la ciudadanía, que esperaba con ilusión esos encuentros.

“Sería vergonzoso, que sin ninguna razón válida, los peloteros, los entrenadores o los administradores de los equipos no vinieran a jugar a la tierra de uno de los peloteros más importantes en la historia”, dijo por ejemplo el secretario del Departamento de Recreación y Deportes de Puerto Rico, Ramón Orta, quien aseguró ayer que aún se está negociando con la MLB para tratar de evitar la cancelación.

En una carta difundida en inglés criticó duramente que la MLB se estén planteando siquiera cancelar los juegos que los Piratas de Pittsburgh y los Marlins de Miami tenían previsto disputar el 30 y 31 de mayo en el estadio Hiram Bithorn de San Juan.

Al parecer, se está estudiando esa posibilidad ante la negativa de los jugadores a viajar a la isla por temor al zika, un virus transmitido por un mosquito que en la mayoría de los casos no produce síntomas destacables, pero ha sido ligado a defectos congénitos en hijos de embarazadas contagiadas y asociado a la muerte de una persona en la isla.

“La pasión que despiertan los deportes entre los puertorriqueños se refleja en una unidad y una alegría que no logran levantar ninguna otra actividad cultural, convirtiéndose en nuestra máxima expresión de nacionalismo”, agregó Orta.