Ha sido una buena semana para las promesas, y los puntos que me han gustado los voy a defender en el próximo cuatrenio porque ya sabemos que una cosa se dice en campaña y otra es la que se ejecuta.

Lo bueno es que aquí ha sido plasmado lo más sobresaliente y ya exigiremos lo prometido por quien resulte ganador, y hasta la implementación de las buenas ideas del rival, porque lo que importa es el desarrollo del deporte nacional.   

De lo propuesto por el Partido Revolucionario Moderno  me quedo con tres puntos importantes: el muy necesario aumento del presupuesto deportivo, la construcción de politécnicos especializados en deporte y el albergue olímpico. Para el tema del presupuesto es necesaria una columna aparte o quizás un libro.

Suena interesante la posible concentración de los atletas que demuestren con talento que tienen futuro en el deporte de alta competición en politécnicos en los que se eduquen al tiempo que se entrenan en su disciplina. Un centro en cada región del país (Este, Sur, Norte y Gran Santo Domingo) que  trabaje con estos talentos bajo supervisión de entrenadores que reporten los resultados a las federaciones, es una idea para estudiarla a fondo.

El Albergue Olímpico, ubicado en  el ensanche La Fe, parecía listo para ser entregado hace cuatro años, pero volvió a caer en el olvido y los ajuares fueron saqueados o se han dañado. Empezar de cero no es agradable, pero debe hacerse y esta vez de manera definitiva. El albergue facilitará las concentraciones de equipos nacionales y servirá a los atletas que vengan del interior para alguna competencia.

Algo me queda claro del intercambio de ideas con nuestros líderes políticos deportivos: la dirigencia debe subir al nivel de los atletas. Nuestros competidores se baten con los mejores del continente y del mundo y necesitan ser tratados en consecuencia.