El Paris Saint Germain, con una goleada de escándalo (9-0), cumplió ante el colista Troye y cerró la consecución de su sexto título de la Liga de Francia, el cuarto consecutivo, y a ocho jornadas del final de la competición.

La plantilla de Laurent Blanc rentabilizó el tropiezo el viernes del Mónaco ante el Reims (2-2) y aprovechó la ocasión para sellar, matemáticamente y a lo grande, el éxito. La superioridad del campeón ante el resto ha sido evidente durante todo el curso. Aventaja ya en 25 puntos al conjunto monegasco, segundo en la tabla. Quedan 24 puntos por jugar. El PSG, clasificado esta semana para los cuartos de final de la Liga de Campeones tras ganar en Londres al Chelsea, acumula 24 victorias, cinco empates y solo una derrota. La conquista del trofeo era solo cuestión de tiempo.

El festival del campeón arrancó antes del cuarto de hora, con el tanto anotado por el uruguayo Edinson Cavani en el minuto 13. Cuatro después amplió el marcador el argentino Javier Pastore y dos más tarde anotó el tercero Adrien Rabiot.

Tras el descanso fue Zlatan Ibrahimovic el que acaparó el protagonismo. El sueco hizo un triplete en 10 minutos para elevar a 26 goles su cuenta anotadora en la Liga. Un autogol de Saunier Mathieu fue el séptimo y Cavani, en el 75, aprovechó el rechace tras el fallo de un penalti que él mismo lanzó para firmar el octavo y el segundo en su cuenta.

Ante un Troyes destrozado pero que no dio una sola patada, Zlatan iba a hacer también el 0-9, el cuarto en su cuenta personal.