Desde hace tiempo se manejaba que la carrera de Rafa Nadal no sería tan extensa, en gran parte debido al desgaste físico que genera el tipo de juego que realiza y sus constantes lesiones musculares y en las rodillas.

El pasado 18 de enero, el de Manacor sufrió una de sus derrotas más dolorosas. Nadal se despidió del Abierto de Australia en la primera ronda, una fase en la que nunca en la historia había sido eliminado.

Su compatriota Fernando Verdasco venció al exnúmero uno del mundo con parciales de 7-6 (8-6), 4-6, 3-6, 7-6 (7-4) y 6-2, para cobrar revancha de la derrota que sufrió en las semifinales del primer grande de la temporada de 2009 y, de paso, extender la crisis de Rafa.

De esta forma, continúa la crisis del español de 29 años. Cabe recordar que el año pasado no llegó ni siquiera a una final de ninguno de los cuatro torneos de Grand Slam, un hecho que no sucedía desde 2004; es más, tampoco se coronó en ningún Masters 1000.

Mientras que en 2014 solo levantó el Roland Garros y se impuso en el Masters 1000 de Madrid.

A esos malos resultados de años pasados hay que agregar su prematura despedida del Abierto de Australia.

¿Estaremos ante el ocaso de Rafa Nadal, el segundo máximo ganador de torneos de Grand Slam (14), junto a Pete Sampras, debajo de los 17 títulos de Roger Federer? Solo el tiempo lo dirá.