Hay cosas raras en ese pelotero llamado Rafael Bautista que impacta la liga dominicana como jardinero central de los Leones del Escogido.

Uno de los prospectos dominicanos de mayor avance en las menores no recibió un bono millonario de los que abundan en la cacería del 2 de julio para adoslecentes de 16 años.

Bautista firmó por apenas 25 mil dólares en 2012 y ya tenía 18 años de edad. El cazatalentos Moisés de la Mota, quien los firmó para el profesionalismo, confesó a Metro que la negociación duró apenas cinco minutos. 

“Sabía que las piernas iban a determinar su desarrollo y va muy bien. Si este tipo de pelotero rápido se aprende el juego, entonces camina rápido”, explió De la Mota.

Bautista siempre corrió rápido, pero comenzó a jugar béisbol en la adolescencia sin saber que esta cualidad lo sacaría del montón y lo pondría en el trayecto hacia las Grandes Ligas.

El primer selecionado de los Leones del Escogido en el sorteo de Lidom 2014 se ha dejado sentir con promedio de .348 y una constante exhibición de velocidad y buena defensa.

Con 22 años, Bautista viene de jugar en Clase A avanzada, donde bateó .273 en 52 partidos con 26 robos este verano, a pesar de que un par de lesiones lo limitaron. En 2014, bateó .290 con cinco jonrones, 54 remolcadas y 69 robos en clase A media.          

“No empecé muy joven en la pelota, corría en la calle con mis amigos, pero no hacía ningún deporte. Cuando entré a la liga Bello Campo se notaron mis habilidades y las seguí desarrollando”, explica.

Hijo de un pastor evangélico que falleció cuando él tenía tres meses de nacido, Bautista deja todo en el terreno por el sueño de ayudar a su madre Adelia Rodríguez. “Ella es mi inspiración, quiero seguir avanzando por ella”, expresa.