El tenista español Rafael Nadal es uno de los grandes deseados por los deportistas que habitan en la Villa Olímpica de Río de Janeiro y su presencia eleva el interés de gran parte del resto de atletas olímpicos para compartir una fotografía o solicitar un autógrafo.

Nadal decidió alojarse en la Villa y compartir la experiencia olímpica como un deportista más. Así sucedió en Pekín 2008, cuando acudió a los Juegos Olímpicos por primera vez y logró la medalla de oro.

En contra de la decisión de otros deportistas de renombre, que optan por pasar los días en hoteles de la ciudad y mantenerse al margen del ambiente olímpico fuera de la competición, Nadal siempre tuvo claro su determinación de convivir con el resto de deportistas.

“Esto es lo que tienen los Juegos Olímpicos. Además de todo lo importante de la competición y todo lo deportivo puedes conocer a gente como esta. Monstruos del deporte con los que convives. Coincides con gente que es tu ídolo”, relató el ciclista español Juan Peralta, gran admirador de Nadal. que prefirió acudir a un entrenamiento del tenista para lograr su foto compartida.