Gary Sánchez, prospecto número uno de los Yankees de Nueva York en la receptoría y uno de los novatos más cotizados en la organización, está teniendo un gran inicio de campaña en la Liga Otoñal de Arizona (Arizona Fall League).

Con el equipo Surprise Saguaros del referido circuito, Sánchez batea .487 (15-7), con 2 jonrones, 2 carreras anotadas, 5 remolcadas, .438 de OBP, slugging de .867 y OPS de 1.304.

Se espera que cuando termine su actuación en Arizona, se reporte a los Toros del Este, equipo al que pertenece en la pelota invernal dominicana.

El prometedor jugador viene de tener una destacada actuación este año en las ligas menores.

Comenzó la campaña en doble A y tras ser promovido a triple A, el  17 de julio, terminó con promedio de .295, en la Liga Internacional.

En este circuito, vio acción en 35 partidos con el equipo  Scranton/Wilkes-Barre RailRaiders y en 132 turnos disparó 39 hits, incluyendo 6 jonrones y 9 dobles, con 26 carreras remolcadas, 16 anotadas, 11 boletos, 28 ponches, porcentaje de embasarse de .349, slugging de .500 y un OPS de .849.

En doble A, con el conjunto Trenton Thunder, de la Eastern Liga, sólo cometió 2 passed balls en 53 partidos detrás del plato y con el madero tuvo average de .262, conectó 12 jonrones y 14 dobles, produjo 36 vueltas, anotó 33, figurando entre los mejores de la liga en varios encasillados ofensivos, al momento de ser subido de nivel.

El jugador de 22 años, firmado a los 16 mediante un bono de 2.5 millones de dólares, de acuerdo a los reportes de su organización, comenzó a dar muestras en 2015, durante su segunda temporada  a tiempo completo en doble A, de que por fin está desarrollando todo su potencial.

Este año, de acuerdo al gerente general de los Yankees, Brian Cashman, las cosas lucieron diferentes con Sánchez y la sed, el hambre y el deseo, parece que se están combinando con el talento.

Llegó un momento en que su actitud  se convirtió en un problema y fue suspendido por razones disciplinarias la temporada pasada.

Recientemente Sánchez se casó y tuvo un hijo, y aunque estas podrían ser las razones de su madurez, lo que realmente importa es su rendimiento en el terreno.

El cambio en su ética de trabajo se ha reflejado tanto en su defensa como en su bateo.