El suizo Roger Federer, siete veces campeón de Wimbledon, sintetizó este miércoles su épica victoria de cuartos de final sobre el croata Marin Cilic, en la que remontó dos sets, en una concisa frase: "Luché, lo intenté y creí, y, al final, lo conseguí".

Federer se impuso en un maratoniano encuentro, que se alargó hasta las tres horas y 17 minutos, y avanzó por undécima vez a las semifinales del 'major' británico.

"Fue una gran batalla. Ganar partidos así, en los que tienes que remontar dos sets, no es habitual. Pero cuando sucede lo celebras mucho más. Creo que tuve algo de suerte en momentos puntuales, pero luché, lo intenté y creí, y, al final, lo conseguí", dijo el suizo tras el choque.

Preguntado sobre si ha sido la mejor remontada de su carrera, el finalista de los últimos dos años declaró que "sin duda, es especial porque es en la pista central de Wimbledon".

"He tenido remontadas buenas. Esta es una de las importantes porque es en la pista central de Wimbledon y porque me permite seguir luchando por el título. Quizá no es la más grande de mi carrera, pero sí está entre las destacadas", comentó.

"Mi temporada hasta ahora ha sido complicada, así que probar el cuerpo así, en una batalla tan física, y ganar es maravilloso, emocionante. Estoy muy contento de haberme sentido tan fuerte, física y mentalmente, cuando iba dos sets abajo", prosiguió Federer.

"El de hoy ha sido el primer partido en cinco sets en mucho, mucho tiempo. Me ha dado información sobre mi cuerpo y mucha confianza para seguir así. Siento que en las semifinales tengo una oportunidad, incluso después de un encuentro tan exigente", concluyó el siete veces campeón.

El tenista helvético¡ se enfrentará el viernes en semifinales contra el canadiense Milos Raonic, que se impuso al estadounidense Sam Querrey, por 6-4, 7-5, 5-7 y 6-4 en dos horas y 31 minutos.