El alemán Nico Rosberg (Mercedes) logró una victoria agridulce ya que no pudo beneficiarse del hecho de que su compañero y líder del Mundial, Lewis Hamilton saliese desde la última fila de salida de la parrilla, ya que el británico protagonizó una gran carrera que le llevó hasta el podio.

Aunque Hamilton se vio beneficiado por una bandera roja en la vuelta diez de carrera, su remontada antes del incidente que motivó el parón de la prueba le permitió completar un gran premio brillante, al igual que el español Fernando Alonso (McLaren) con el que compartió la cola de la parrilla en la partida de la prueba.

Si los Mercedes fueron los triunfadores del día, los Ferrari fueron los perdedores al pagar muy caro un impetuoso inicio de carrera en el que el alemán Sebastian Vettel, el finlandés Kimi Raikkonen y el holandés Max Verstappen (Red Bull) se vieron involucrados en una acción que condicionó la carrera de los tres.

Red Bull se situó en un término medio, pues mientras Daniel Ricciardo fue segundo, con una portentosa actuación, Verstappen pagó caro el incidente del inicio y su agresiva conducción posterior para tratar de remontar y se quedó sin puntuar al ser undécimo.

La carrera tuvo un comienzo caótico. Nico Rosberg (Mercedes) salió muy bien desde la pole, pero los tres siguientes, Max Verstappen, Kimi Raikkonen y Sebastian Vettel, llegaron juntos a la primera curva y un toque dejó el coche del finlandés cruzado y con daños y la obligación de ir a boxes.

Verstappen también vio como se dañaba su alerón, mientras que Carlos Sainz, que pasó de la decimocuarta posición a la séptima, sufrió un pinchazo que le obligó a retirarse en la segunda vuelta. Estas dos primeras vueltas motivaron la presencia del coche de seguridad virtual.

Lejos de mejorar la situación se complicó más después de un choque entre Jenson Button (McLaren) y Pascal Wehrlein (Manor) en la vuelta 5 que acabó con los dos pilotos fuera de carrera.

Una vuelta después llegó al accidente de Kevin Magnussen (Renault) que revolucionó la carrera, ya que, aunque en principio salió el coche de seguridad, en la décima vuelta una bandera roja paró la carrera para reparar los desperfectos causados en las protecciones por el accidente.

Pero antes de todo esto, destacó la remontada de Fernando Alonso (McLaren) desde la penúltima plaza de la parrilla hasta la novena seguido por Lewis Hamilton (Mercedes). A ello se unió que las entradas de otros pilotos a cambiar neumáticos derivó en que al parón de la carrera Alonso y Hamilton llegaron en cuarta y quinta posición, respectivamente.

Así, la prueba se reanudó diez minutos después con un panorama invertido, con Verstappen y Raikkonen en la cola de la carrera y Alonso y Hamilton en la parte delantera. Prácticamente era una carrera nueva con una situación muy diferente al inicial.

Tras la reanudación, Rosberg mantuvo la posición, pero Hamilton se convirtió en una amenaza, ya que pronto superó a Alonso hasta situarse tercero y pugnar con Daniel Ricciardo (Red Bull) por la segunda plaza, si bien ya no pudo con el australiano y tuvo que conformarse con una tercera plaza que fue un enorme premio tras salir desde el fondo de la parrilla.

Alonso fue otro de los protagonistas destacados de la carrera y aunque desde la cuarta plaza fue cayendo a la séptima por la inferioridad de su monoplaza, finalmente supo mantener detrás al finlandés Valteri Bottas (Williams), Raikkonen y el brasileño Felipe Massa (Williams).

También los Force India destacaron en Spa después de que el alemán Nico Hulkenberg y el mexicano Sergio Pérez entrasen tras Hamilton, mientras que Vettel capeó el temporal de la salida con una sexta plaza, justo por delante de Alonso, mientras que Raikkonnen se vio más perjudicado y sólo pudo ser noveno en la línea de meta.

Nuevamente la suerte no estuvo del lado de Carlos Sainz (Toro Rosso), pues una fulgurante salida le llevó del puesto decimocuarto al séptimo en la primera vuelta que se vio cortada por un pinchazo que le obligó a abandonar en ese primer giro.

Además, el mexicano Esteban Gutiérrez sacó el máximo partido a su Haas al acabar en la duodécima posición de una carrera en que tuvo los abandonos de Sainz, Button, Wehrlein, Magnussen y el sueco Marcus Ericsson (Sauber).