La lesión que afectó a Luguelín Santos durante el Campeonato Iberoamericano celebrado en Río de Janeiro en mayo pasado se convirtió en un obstáculo para que el medallista de plata de Londres 2012 repitiera el podio en estas olimpiadas.

Rafael Ludwig Rubio, entrenador del también medallista mundial y campeón de los Juegos Panamericanos, posteó la siguiente explicación en su cuenta de la red social Instagram.

Como se sabe, Santos quedó fuera de competencia al no clasificar entre los ocho mejores de la semifinal celebrada el sábado.

“Gracias pueblo dominicano!!! Hoy quiero darle gracias a Dios por la vida, gracias a Dios por permitir que nuestro campeón esté de vuelta a su nivel, luego de una grave lesión. Gracias a Luguelín Santos y familia, por confiar en mi trabajo. Gracias Luguelín por tu entrega en la pista, en procura de siempre salir a representar a nuestro país dignamente. Gracias a mi familia por soportar mi ausencia...

Gracias a todos los que han aportado su granito de arena para que todo esto sea posible. Gracias a nuestros patrocinadores que siempre nos apoyan día tras día. Río 2016 ya es historia, la cual no será olvidada, para así no volver a repetirla.

Un año de grandes retos, el cual asumimos con responsabilidad desde el 5 de agosto del 2012, pero Dios es el dueño del tiempo, y lamentablemente, nos envió una lesión en el año menos indicado, a la hora menos indicada y en el lugar menos indicado.

Eso retrasó la preparación de nuestro campeón, cosa que a la postre, fueron determinantes en el resultado de estas Olimpiadas. Tengan por seguro, que tanto Luguelín, como yo, dimos nuestro 1,000 x 1,000  % en busca de llegar listo para la batalla aquí, y lo logramos, pero el tiempo fue más poderoso que nuestro deseo de triunfo.

Sin competir por casi tres meses, sin entrenar nada por 5 semanas, sin poder hacer trabajos de velocidad hasta faltando 10 días para las olimpiadas, es bien difícil, por no decir imposible, competir de tú a tú con una pléyade de grandes atletas de 400 m de todo el mundo.

No hay tiempo para excusas ni culpables, lo que sí estoy seguro, es que habrá tiempo para más y mejores resultados, para más medallas, para hacer sentir orgullosos a más de 10 millones de dominicanos...

¡Que viva Luguelín Santos!

¡Que viva República Dominicana!”, concluyó.