Los Warriors de Golden State tendrán que ganar 11 de los 13 partidos que le quedan en un calendario complicado de final de temporada en la NBA, para poder superar el record de 72 victorias establecida por los Bulls de Chicago.

Con la derrota sufrida el pasado sábado en San Antonio, ante los Spurs, los actuales campeones de la liga pusieron su marca en 62-7, prácticamente sin margen de error, para poder dejar detrás la histórica faena de los Bulls de 1996, guiados por Michael Jordan.

Los Warriors iniciaron la temporada ganando sus primeros 24 compromisos en forma seguida, luego de esto han tenido una racha de cinco triunfos, tres de siete victorias y una de once, por lo cual no sorprendería que pudieran ganar esos once juegos que necesitan para ser los más ganadores en una temporada regular en la historia de la NBA.

Pero este tramo final de la temporada es el más crítico para los dirigidos por Steve Kerr, ya que se estarán enfrentando a tres de los siete equipos que los han vencido en esta contienda, como son los casos de los Mavericks de Dallas, Portland Trail Blazers y los Spurs de San Antonio.

Los liderados por Stephen Curry, se verán las caras en una ocasión con los Mavericks (2-1) y Trail Blazers (2-1), mientras con los Spurs (1-1), se enfrentarán en dos ocasiones. Contra los dos primeros jugará como local, mientras contra San Antonio, tendrá uno como dueño de casa y uno en la ruta.

Un aspecto positivo para los campeones defensores es que en esta campaña nunca han perdido en dos ocasiones con un mismo rival.

Otro elemento a favor de los Warriors es que se encuentran invictos jugando en el Oracle Arena, con registro de 32-0, escenario donde disputarán nueve de sus últimos 13 desafíos.

Cada juego de estos últimos 13 será de vida o muerte para los Warriors, ya que cada error puede costar una victoria que les impediría lograr por lo que han luchado durante toda la temporada. Superar a los Bulls de Jordan.