Scott Skiles, para sorpresa de todos, ha dimitido de su cargo como entrenador jefe de Orlando Magic, ha informado la franquicia de Florida.

Skiles, que se hizo cargo del banquillo de Orlando el pasado año, ha registrado en su primera temporada 35 victorias y 47 derrotas, siendo 5º en la División Suroeste. Esto supone una mejora de diez triunfos respecto a la campaña anterior; la quinta mejor evolución entre dos temporadas en la historia de la franquicia —aunque dicho margen de mejora en esta ocasión era bastante elevado—.

Los Magic iniciaron el curso con estupendas sensaciones. Durante el mes de noviembre lograron un balance positivo de 9-6, siendo la primera vez que reflejaban un mes ganador desde marzo de 2012. En el último mes del año se destaparon con un 10-5, el mejor de su Conferencia Este, algo que se premió en la figura de Skiles viéndose éste nombrado ‘Entrenador del mes’; un reconocimiento que obtenía por cuarta ocasión en su carrera al frente de los banquillos.

Una decisión personal

Ya se han producido las primeras declaraciones en las que el propio Skiles revela los motivos que le han empujado a tomar esta decisión. El emotivo y sincero comunicado ya ha sido colgado en la web de la NBA.

“Después de mucho pensarlo y considerarlo cuidadosamente, yo y sólo yo he llegado a la conclusión de que no soy el entrenador adecuado para este equipo. Así que, de manera inmediata, renuncio a mi puesto de entrenador principal de los Orlando Magic. Me doy cuenta de que esta decisión puede causar muchas especulaciones. Pero es así de simple y verdadero. Cualquier otro rumor es mera conjetura”.

“Me disculpo sinceramente por las consecuencias no deseadas que puedan afectar negativamente a cualquier persona asociada con esta decisión”, continuó Skiles. “Los Magic son una organización de clase mundial que da trabajo a personas de clase mundial. No les deseo nada más que un gran éxito. Siempre estaré agradecido, sobre todo a la familia DeVos, por la oportunidad”.

“Si bien entendemos que fue una temporada difícil,  hemos aceptado de mala gana la dimisión de Scott”, ha dicho Rob Hennigan, general manager de la franquicia. “Agradecemos a Scott por inculcar una cultura de rendición de cuentas y, realmente, le deseamos a él y a su familia lo mejor”.