Siempre que se le pregunta acerca de su exitoso surgir como cerrador de los Mets en el 2015, el dominicano Jeurys Familia expresa agradecimiento por los consejos de su compañero de equipo y compatriota, Bartolo Colón. El capataz de Nueva York, Terry Collins, incluso ha dicho que la presencia de Colón ha sido "una bendición" para Familia.

La relación entre Colón, de 42 años de edad, y Familia, de 26, ejemplifica la dinámica que existe entre veteranos establecidos y jóvenes en ascenso en la novena de Queens, que está en posición de avanzar a la Serie Mundial por primera vez desde el 2000. En la primera categoría se encuentran los guardabosques Curtis Granderson y Michael Cuddyer, más los infielders Daniel Murphy y David Wright. Del otro lado están el jardinero Michael Conforto, el guardabosque dominicano Juan Lagares, el infielder venezolano Wilmer Flores y los abridores Jacob deGrom, Matt Harvey, Noah Syndergaard y Steven Matz..

Para Collins, dicho balance ayuda a un equipo a sobrellevar los altibajos de una campaña de Grandes Ligas.

"Es preciso tener liderazgo", dijo el capataz. "Tienes que tener líderes fuertes, especialmente porque va a haber noches malas, y los veteranos saben cómo ayudar a los jóvenes a superarlas.

"La energía que los jugadores jóvenes aportan en esta época del año no tiene precio. Mantienen la energía en el clubhouse. Se emocionan por cualquier cosa. Los veteranos llevan montando aviones chárter 10 años o siete años. Los muchachos jóvenes se suben y se emocionan de ver que se reparten palomitas de maíz en el avión. Para ellos, todo es emocionante. Así mantienen alta la energía".

De su parte, Granderson dice estar tan dispuesto a compartir sus conocimientos con los jugadores jóvenes como solicitarle consejos a alguien como Conforto.

"Es un gran bateador, zurdo igual que yo", dijo Granderson acerca del novato. "[Lucas] Duda es otro ejemplo de ello. Son muchachos que no llevan tanto tiempo aquí como yo, pero que saben mucho acerca del bateo. Puedo aprender de ellos y ellos de mí.

"Para mí, es cuestión de poner el ejemplo", agregó Granderson. "Si los muchachos necesitan hablar, ahí estoy para escucharlos".

Lagares, de 26 años, y Flores, de 24, han pasado por momentos difíciles en esta temporada. Lagares, quien venía de ganar un Guante de Oro en el 2014 y firmar un contrato de cuatro años con los Mets durante el invierno, vio su tiempo de juego reducido ante la convocación de Conforto y la llegada del cañonero cubano Yoenis Céspedes. De su parte, Flores tuvo muchos problemas a la defensa en el campo corto al principio de la campaña y derramó lágrimas en el terreno en julio al pensar que había sido canjeado a los Cerveceros. Ante dichos tropezones, ambos consideran que ha sido valiosa la presencia de jugadores con más experiencia.

"Todos estamos unidos", dijo Flores. "Los veteranos nos ayudan en todo lo que pueden. Es muy buena la conexión. Todos los días, cualquier cosa que pasa, [Daniel] Murphy y David [Wright] siempre te están hablando".

Lagares ha tenido una experiencia parecida.

"Este es un equipo bien balanceando, con muchos veteranos y muchos jóvenes. Hemos tenido desde los entrenamientos una buena comunicación".

Para Collins, contar con veteranía y juventud sirve de mucho en la postemporada.

"Cuando llegas a los playoffs, esa mezcla te beneficia", dijo el piloto. "Cuando uno está ganando, todo el mundo quiere ser parte de ello, así que se convierte en una buena mezcla. Nuestros veteranos ayudan mucho a nuestros novatos a lidiar con las presiones de jugar en la postemporada".

De su parte, Cuddyer considera que es la unión lo que hace provechosa la combinación de experiencia y entusiasmo juvenil.

"Definitivamente, tenemos una buena mezcla de juventud y veteranos", dijo el jardinero. "Pero creo que lo más importante es que todos nos interesamos el uno por el otro y nos apoyamos".