El gerente general de los Marineros, Jerry Dipoto, desmintió la versión de un informe del New York Daily News que indicó que el segunda base Robinson Canó está inconforme en Seattle. El GG afirmó que la situación es "todo lo contrario", luego de hablar con uno de los representantes del dominicano.

Dipoto dijo que Brodie Van Wagenen, uno de los representantes de Canó, lo llamó el lunes después de que el periódico neoyorquino afirmara que uno de los amigos de mucho tiempo del intermedista dijo que el jugador estaba disgustado con el cambio de mando y que "le encantaría volver a Nueva York" de ser posible.

"(Van Wagenen) me contactó para hacerme saber que eso no vino de Robbie y que tampoco refleja cómo se siente (Canó)", dijo Dipoto, quien sustituyó a Jack Zduriencik como gerente general de los Marineros hace dos meses. "Poco después de la temporada, me senté a hablar con Robinson en mi oficina durante dos horas. Tuvimos una excelente plática y creo que quedamos con una clara comprensión de quiénes somos.

"Desde el final de la campaña, hemos hablado par de veces por teléfono y nos hemos comunicado por mensajes de texto. No tengo motivo para pensar que él tenga problema. Él no me ha expresado nada por el estilo. Al seguir adelante, creo que va a tener una fuerte temporada como nuestro segunda base".

A Canó le restan ocho años y US$192 millones del contrato de 10 años y US$240 millones que el quisqueyano firmó al salir de los Yankees como agente libre. Después de un difícil inicio del 2015, en el que bateó apenas .238 en sus primeros 74 juegos, Canó tuvo promedio de .330 con 17 jonrones, 55 empujadas y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .920 en sus últimos 92 encuentros. Terminó la campaña con promedio de .287, porcentaje de embasarse de .334 y slugging de .446, además de 34 dobles, 21 cuadrangulares y 79 impulsadas.

Canó expresó algo de frustración al final de la temporada del 2015 en términos de su propio comienzo lento, pero indicó en ese momento que tenía en agenda recuperar la salud y ver cuáles movimientos haría Dipoto para mejorar el equipo.

El oriundo de San Pedro de Macorís jugó los últimos dos meses de la campaña con unos dolores en el abdomen y se operó en octubre en Filadelfia para repararse una hernia deportiva. Ahora mismo entrena y se prepara para los entrenamientos del 2016.

"Le va muy bien", dijo Dipoto. "Ese ha sido el caso desde la cirugía. Ahora mismo no hay límites, no hay restricciones".