Shaun Livingston nunca ha olvidado sus orígenes. Desde que llegase a la NBA, tal y como él mismo asegura, su primer pensamiento fue aportar lo que pudiese para mejorar las cosas en Peoria, ciudad que le vio nacer hace 31 años en el estado de Illinois. Ahora, con esa posibilidad a su alcance, no ha dudado.

Según informa Mercury News, el base de Golden State Warriors ha donado un millón de dólares a la escuela primaria en la que comenzó su formación académica, aportando así la mayor parte de los 3,2 millones de dólares que se han recogido para realizar la reforma del colegio.

“Tan pronto entré en la NBA comencé a pensar en ello. Quería usar mi influencia y recursos para ayudar a diferentes comunidades”, señala antes de explicar cuan unido se siente a la zona que le vio crecer. “Fue lo que más influyó en la persona que soy hoy en día”

Su generosidad ayudará a que la escuela construya un nuevo gimnasio, renueve las salas de música y teatro, construya nuevas oficinas y vestuario, e incluso puedan levantar un refugio contra tormentas capaz de soportar vientos de hasta 321 kilómetros por hora.

Clase media-baja de la liga

Todos conocemos las donaciones de grandes estrellas que -tanto por salario como por contratos publicitarios- generan unos ingresos que les posibilitan ayudar a los demás de manera holgada. Menos común es el caso de Livingston, cuya retribución para este año (último de contrato) está en 5,7 millones de dólares, y quien según Basketball Reference lleva ganados 36 millones de dólares en su carrera deportiva.