David Ortiz anunció su retiro de los diamantes beisboleros tras la temporada de Grandes Ligas 2016.  Uno de los grandes de la historia de la participación dominicana en Grandes Ligas, David es un ícono nacional y uno de los atletas más queridos por los dominicanos. El béisbol invernal, la Serie del Caribe, Clásico Mundial, Serie de Campeonato, Juego de Estrellas y Serie Mundial... las huellas del Big Papi están grabadas en todos esos escenarios. El mejor bateador designado de la historia es también uno de los grandes en el clutch. Una selección de los Grandes Momentos de David puede llenar varios tomos. Repasemos ocho momentos que hacen de “Pecozá” una leyenda del juego.  

Doble ganador en Serie del Caribe 1999

David no pudo acudir a una Serie del Caribe con sus Leones. Como refuerzo del Licey en 1999, dio un aviso de lo que sería bajo presión. Pegó una línea por el prado izquierdo ante el relevista de los boricuas Indios de Mayagüez, Eddie Priest, para remolcar la del gane en el inning 12 del juego decisivo. 

Exorcismo en Serie de  Campeonato del 2004

Paul Quantrill fue la víctima del jonrón de Ortiz en la entrada número 12 del cuarto juego, para dar un día más de vida a los Medias Rojas. Era difícil imaginar que iniciaba el exorcismo de la “Maldición del Bambino”, el regreso de Boston tras ir perdiendo la serie 0-3, ante unos Yankees que había provocado el llanto de Boston en múltiples ocasiones.  David siguió retando la historia en el resto de la serie. Al día siguiente, pegó un jonrón en el octavo para comandar otro regreso que concluyó con sencillo del propio David en la entrada 14 para despedirse del Fenway Park debajo 2-3. Completaron con dos triunfos en el Yankee Stadium.  

Temporada 2005

Promedio de .300, 47 jonrones y 148 remolcadas: Esos son los números de David Ortiz en la campaña 2005, cuando terminó segundo en la votación para el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Americana. A estos totales sume los números habitales del “Big Papi” en bateo situacional (.368 con dos outs y corredores en posición anotadora, por ejemplo). Perdió el MVP por ser designado. 

Cuadrangular en el Clásico Mundial 2006

¿Cuántas veces han visto ese batazo? Seguro que muchas, pero aún así sale una frase de exclamación cada vez que lo pueden ver. Era la segunda ronda del primer Clásico Mundial y el partido estaba 5-0 en la quinta entrada. Pero el jonrón de Ortiz ante el pitcher de Cuba Jander Martínez es un palo memorable por la solidez y la distancia alcanzada. Es una referencia recurrente en peñas deportivas, el ejemplo del palo contundente, capaz de desmoronar a un lanzador en el plano mental. Vea el batazo de nuevo y exclame. La frase la elige usted.

Postemporada 2007

David bateó .714 en la Serie Divisional, .298 en la de Campeonato y .333 en la Serie Mundial. Pegó tres jonrones en la postemporada con 10 carreras remolcadas. Ortiz volvió a ser un líder y Boston ganó su segundo campeonato de este milenio.

Serie Mundial 2013

El líder ya estaba consagrado en esta oportunidad, pero pocas veces un capitán fue tan influyente con una combinación histórica de un discurso motivador y un bate explosivo. Su arenga en el cuarto juego de la serie fue captada y trasmitida por la televisión. El Jugador Más Valioso de la serie fue más allá de la retórica, ya que también bateó .668 (16-11) con dos jonrones y seis remolcadas para acabar con las aspiraciones de los Cardenales de San Luis en una contienda que terminó en seis partidos.

El jonrón 500 del Papi

David pegó dos jonrones el pasado 12 de septiembre para convertirse en el pelotero número 27 con 500 aldabonazos. El segundo de sus batazos de esa noche lo colocó en la lista exclusiva y la víctima fue Matt Moore, de los Rays de Tampa. La cifra redonda completa un ciclo de dominio de uno de los bateadores más impactantes de todos los tiempos.