Puede que en la vida real, la Selección Japonesa de Fútbol de la rama masculina no le llegue ni a los talones a sus famosos homólogos de la ficción, los "Supercampeones", pero en la rama femenina pasa exactamente todo lo contrario.

Y esto lo demostró una vez más  el combinado nipón en el Mundial de Fútbol Femenino, al aplastar 2-1 al equipo inglés, uno de los más fuertes del torneo. La jerarquía se impuso ante la novedad y Japón mostró por qué es el campeón mundial de fútbol en la rama femenil.

El primer gol lo marcó Saori Ariyoshi, y luego, Inglaterra empató con un gol de penalti cobrado por Steph Houghton. El reloj avanzaba y no parecía definirse nada, hasta que en el tiempo suplementario, un infortunado autogol de Laura Bassett dejó a las británicas sin posibilidad alguna.

De esta manera, las japonesas enfrentarán a la selección estadounidense, recreando, una vez más, la final de hace cuatro años en Alemania.

 En aquella ocasión, las asiáticas resultaron vencedoras 3 a 1 por definición de tiros desde el punto penal.