En un deporte en equipo como lo es el béisbol, es difícil asignarle a un jugador individual el mérito por el éxito colectivo del grupo. No obstante, vale preguntar si los Indios de Cleveland hubieran logrado tanto en el 2016 sin los aportes del utility dominicano José Ramírez.

Ramírez, de 24 años de edad, comenzó la temporada como jardinero izquierdo luego de que una lesión en el hombro derecho dejara fuera de acción al guardabosque estelar Michael Brantley, quien terminó en el tercer lugar en las votaciones para el Premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el 2014. Brantley disputó apenas 11 partidos por los Indios en el 2016.

Ramírez hizo menos dolorosa la ausencia de Brantley con su producción con el madero. En el 2016, su primera campaña completa en Grandes Ligas, el quisqueyano registró promedio de .312 con 11 jonrones y 76 remolcadas en 152 juegos. Son números fueron parecidos a los que suele poner Brantley, quien en el 2015 tuvo promedio de .310 con 15 bambinazos y 84 impulsadas.

Además, muchos de los batazos de Ramírez fueron oportunos; el oriundo de Baní, un bateador ambidiestro, terminó empatado en el quinto lugar en la Liga Americana con promedio de .355 con corredores en posición de anotar.

"Nos salvó el pellejo; no hay otra manera de verlo", dijo el capataz de los Indios, Terry Francona, acerca de Ramírez. "Al principio, cuando Brantley no estaba jugando, uno miraba a nuestro equipo y se preguntaba cómo íbamos anotar carreras de una manera consistente.

"José asumió los turnos de Michael. Bateó en todos los puestos del orden ofensivo. Ha remolcado carreras. Ha bateado con corredores en posición de anotar. Ha utilizado todo el terreno; no se ha ponchado [demasiado]. De vez en cuando ha bateado para poder".

Los aportes ofensivos Ramírez, quien llegó al martes con promedio de .300 y cuatro carreras anotadas en seis juegos de estos playoffs, lucen aun más impresionantes cuando se toma en cuenta que el dominicano vio acción en cuatro posiciones defensivas distintas durante la temporada regular; además del jardín izquierdo, Ramírez disputó 117 juegos como tercera base (de hecho, jugó tan bien en la esquina caliente que la Tribu decidió cortar vínculos con el veterano dominicano Juan Uribe). También fungió como intermedista y torpedero.

A los Indios los entusiasma haber descubierto un talento como el de Ramírez.

Dijo Francona, "Ahora sabemos que tenemos a un jugador titular capaz de batear en la parte gruesa del lineup [y defender] múltiples posiciones".