Hoy el baloncesto llora. Rehusábamos aceptarlo y nos manteníamos esquivos a los fuertes rumores, pero finalmente se ha confirmado. 19 después de ser elegido número uno del Draft 1997 por San Antonio Spurs, donde ha jugado la totalidad de su carrera profesional, Tim Duncan, ha hecho oficial NBA.com, anuncia su retirada del baloncesto.

El balance del ala-pívot es prácticamente inconmensurable. Es el único jugador de la historia que ha ganado un título en tres décadas distintas. Duncan ha sido culpable y protagonista de ello. Desde 1999 la franquicia tejana no ha bajado de las 50 victorias en temporada regular ni un sólo año; 19 temporadas en las que Tim se ha mantenido siempre por encima del 60% de victorias; el mejor porcentaje de las cuatro grandes ligas americanas.

A sus cuarenta años —desde aquí le dábamos su homenaje cuando sopló las velas en abril—, Duncan puede presumir esta misma temporada de haber terminado como el jugador con mejor rating defensivo (5,41) además de haber alcanzado la cuota de 1.000 victorias; el único jugador de la historia en llegar a los cuatro dígitos con un único equipo.

Justo cuando Pau Gasol se frotaba las manos con la posibilidad compartir parquet con el mejor power-forward de la historia, éste ha decidido entregar el relevo.

Las cifras de un héroe

Describir lo que ha supuesto Tim Duncan para toda una generación de aficionados a este deporte supone todo un reto; uno de esos que es imposible eludir, pero que se hace complicado calificar por lo inabarcable de su grandeza.

El ala-pívot lo ha logrado todo. De todos los colores y formas. Sólo con pensar que ha estado presente en 15 ocasiones en la fiesta del All-Star, que ha aparecido en 1.392 partidos de temporada regular o que en ellos ha promediado 19 puntos, 10,8 rebotes, 3 asistencias y 2,17 tapones en 34 minutos, a uno se le pone la piel de gallina. No podía ser de otra manera.

Es el único jugador en toda la era de la NBA que ha alcanzado los 9.000 minutos en los Playoffs. En esa ingente cantidad de tiempo ha logrado ocupar el primer lugar en cuanto a número de dobles-dobles conseguidos (164) y tapones (568); es tercero en rebotes (2.859); y sexto en puntos (5.172).

Adiós al mejor trío de la historia

Duncan, Manu Ginóbili y Tony Parker. Tanto monta, monta tanto.

Hablar de uno conducía irremediablemente a pensar en los otros dos. Porque nadie entiende a los Spurs sin la unión de estos tres baluartes que han creado una de las dinastías más portentosas jamás vistas.

Ginóbili sigue, a Parker también le queda cuerda; pero Duncan nos deja. Y eso supone poner punto y final al que ha sido sin discusión alguna el mejor trío de jugadores en la historia de la competición.

Juntos han logrado la mayor cantidad de victorias de un trío en temporada regular (575) y en Playoffs (126). Cifras que sin duda debemos pararnos a reflexionar porque van a pasar décadas hasta que volvamos a verlas repetidas o igualadas. Al tiempo.

En el mismo nivel se sitúa su relación con Gregg Popovich. Entre ambos tienen el mayor número de triunfos de un dúo jugador-entrenador en la historia (1.001), por lo que hoy también es un día del todo triste para el técnico.

Ya como último dato en esta avasalladora retahíla de números, no podemos dejar de decir que Duncan acaba su carrera en San Antonio como uno de los tres jugadores de toda la historia en pasar (al menos) esas 19 temporadas que decíamos antes en una misma franquicia. En ese Olimpo de elegidos están ni más ni menos que John Stockton y Kobe Bryant.