En cada esquina del Boulevard Olímpico, en la zona portuaria, un acento. Brasileños, estadounidenses, italianos, colombianos... Una pluralidad multicultural que encanta a quien se encuentra en la ciudad de los Juegos. “Es muy agradable estar cerca de la competencia, de la gente.

Es genial ver a los voluntarios y atletas de todo el mundo. Me inscribí como voluntario durante tres años soñando con estar aquí”, vibra el fotógrafo canadiense de Toronto Chris Ward, de 36 años. “Es una gran cantidad de energía mezclada.

Es increíble “, agregó la también voluntaria Kate Gerber, de 27 años, de Berna, Suiza. Para la pareja de Birgit Blum, de 53 años, contadora, y Mike Blum, de 56 años, ingeniero civil, de Düsseldorf, Alemania, la amabilidad de todas las personas, sin importar la nación, es lo que le da un sabor especial al evento.

“Desde los Juegos de Atlanta en 1996, somos fans de los Juegos Olímpicos y acompañamps las competiciones por todo el mundo. Río es una ciudad es muy agradable, la gente es muy amable. Ah, y la “capirinha... ¡Nos encanta!”, bromeó Brigit.

“Bueno, hasta ahora no hemos ganado ninguna medalla. Pero vamos a llegar allí. Esta alegría es lo que realmente importa, concluye Mike.

Los brasileños con mucho orgullo y sin espacio para la distensión. Ese es el lema de la familia del Profesor Carlos Eduardo Lima, de 47 años. “Es muy buena esta atmósfera de paz y optimismo”, dijo.

Los miembros de la delegación de Colombia, que aprovecharon el domingo para conocer el Boulevard Olímpico, se sienten ahora “virtualmente locales”: “Fui a las casas temáticas de otros países y conocer las culturas, y estoy conociendo la de aquí. Este intercambio es fascinante”, dice Carlos Agudelo, de 41 años, entrenador de deporte base, de Medellín.

“Río es cool, toda esta mezcla de gente. Y no tengo miedo del zika. Hay mosquitos en Miami también!”
SAMIR KABAJJ, 43, NEW YORK.

“Yo soy un fan de Italia, pero aquí es un lugar de gente divertida, maravillosa. Todo es grande en Río”.
FABIO TOMASULO, 45, FROM ITALY.

“Desde los Juegos de Atlanta en 1996, somos fans de los Juegos Olímpicos y acompañamos las competiciones por todo el mundo”. BIRGIT BLUM, 53 AÑOS, ALEMÁN.