Aunque al motor de los Minnesota Timberwolves le esté costando coger calor, el conjunto que entrena Tom Thibodeau empieza a encontrar pequeñas evidencias de inyección.

Anoche, en el choque ante Orlando, Zach LaVine reescribió el récord anotador de toda su vida como profesional —37 puntos—, permitiendo a su equipo estrenar la casilla de victorias fuera del Target Center. Y como bien es sabido que LaVine no es el único joven tsunami en la plantilla de los Wolves, podemos dar por inaugurado el Big Three de la franquicia. Más con el dato que arroja el partido de ayer.

Ahora mismo, con siete partidos disputados, Minnesota posee a tres jugadores —el propio LaVine (20,4), Andrew Wiggins (24,0) y Karl-Anthony Towns 21,9)— promediando al menos 20 puntos por noche.

Para dar dimensión al hecho de que tres jugadores de la misma plantilla estén promediando al menos 20 puntos, hay que subrayar que solo los Cleveland Cavaliers pueden presumir de algo idéntico. LeBron James (22,9), Kyrie Irving (23,9) y Kevin Love (22,0) están ligeramente por encima del joven trébol de los Wolves.

Ni si quiera Kevin Durant (28,8), Stephen Curry (26,1) y Klay Thompson (17,4) logran estar tan por encima de las estructuras anotadoras de la liga.
Año 1995

Otra particularidad de esta estadística es que los tres, LaVine, Towns y Wiggins, nacieron el mismo año, 1995. Esto añade más gasolina al incendio estadístico de Minnestoa, ya que todos ellos están entre los 20 y 21 años en este momento.

A pesar la triple explosión anotadora, los Timberwolves (2-5) están ahora mismo comiendo la tierra que dejan casi todas las franquicias en el Oeste.

Pero aun así, los Wolves ya conocen los efectivos que deben ponerse al frente de la manada. Y será por muchos años. Ha nacido el Big Three de Minnesota.