El Barcelona y el Bayern Múnich, con abultadas goleadas ante el Celtic y el Rostov, marcaron la pauta de la puesta en escena de la Liga de Campeones, que subrayó también el potencial del Atlético de Madrid
Messi enchufó al Barcelona al torneo continental. Tras la derrota encajada frente el Alavés, Luis Enrique dio normalidad a su once y en el primer partido del curso con su tridente ofensivo en escena sacó a relucir las carencias del Celtic, que salió malparado del Camp Nou (7-0).

El astro argentino firmó su primer “hat trick” de la temporada. Y a la fiesta se sumaron Neymar, Andrés Iniesta, que llevaba 36 partidos de la Liga de Campeones sin marcar, y el uruguayo Luis Suárez.

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El Bayern Múnich también hizo gala de su particular fortaleza ante el debutante Rostov (5-0). Sobresalió el joven Joshua Kimmich, que se estrenó como goleador en el Bayern y en la Champions, con un doblete. Para cuando el defensa germano vio puerta el cuadro de Carlo Ancelotti ya tenía encarrilado el partido.

El polaco Robert Lewandovski había abierto el marcador de penalti a la media hora y Thomas Muller amplió la cuenta antes del intermedio. Anotó el internacional germano su gol 37 en este torneo justo el día de su veintisiete cumpleaños. El español Juan Bernat, en el tiempo añadido, redondeó la goleada muniquesa.

El abultado marcador sitúa al Bayern como líder del Grupo D, aunque con los mismos puntos que el Atlético Madrid, que cumplió en Eindhoven   (0-1). El subcampeón de la competición salió airoso de un campo en el que el pasado curso no pudo ganar gracias al tanto anotado por Saúl Ñíguez y al penalti detenido por el esloveno Jan Oblak al mexicano Andrés Guardado antes del intermedio que pudo neutralizar el marcador.

El uruguayo Edinson Cavani inauguró la relación de goles de la Liga de Campeones. Marcó antes de cumplir el primer minuto de partido que el Paris Saint Germain afrontó en el Parque de los Príncipes contra el Arsenal.