Además de conquistar el primer título de Serie Mundial de la franquicia desde 1908, los Cachorros hicieron historia de una manera más sutil en el Juego 7 del Clásico de Otoño ante los Indios de Cleveland.

En dicho partido, cada uno de los tres cátchers de la novena del norte de Chicago -- el veterano David Ross y los venezolanos Willson Contreras y Miguel Montero -- produjo una carrera en el triunfo por 8-7 en 10 innings.

El novato Contreras, quien fue el cátcher titular para el partido decisivo, remolcó una carrera en la parte alta del cuarto episodio con un doble al jardín central para poner a los Cachorros arriba 3-1. En el sexto inning, en su último juego como ligmayorista, Ross sonó un jonrón solitario para darle una ventaja de 6-3 a Chicago. Y Montero empujó lo que sería la carrera decisiva en la 10ma entrada con un sencillo al bosque izquierdo.

Se trata de la primera vez en la historia que tres receptores de un mismo equipo producen carreras en un partido de Serie Mundial.

"Nuestros receptores estuvieron estupendos", dijo el capataz de Chicago, Joe Maddon. "Un monstruo de tres cabezas. Se habla de trío del bullpen [de los Indios]. Nosotros tuvimos [tremendo] trío detrás del plato. Todos aportaron de una manera magnífica. Todos se mantienen listos para jugar.

"Hay que darle mucho crédito a Miggy. Miggy juega muy poco y dio el batazo crucial ante [Joe Blanton], contra los Dodgers (un HR con bases llenas para definir el Juego 1 de la SCLN). Volvió a dar la cara [en el Juego 7 vs. Cleveland]. Siempre está listo para aportar. En esta serie, se merece mucho crédito por lo que hizo y cómo trabajó con los lanzadores en ese último momento.

"Fuimos muy afortunados de poder elegir entre los tres. Los tres tienen sus puntos fuertes".