En las primeras dos rondas de los playoffs, Jacob deGrom fue el más destacado de los tres lanzallamas de los Mets. Matt Harvey y Noah Syndergaard realizaron buenas presentaciones, pero fue deGrom que dio la cara en las victorias más importantes de los neoyorquinos.

El primer juego de deGrom, el 9 de octubre, fue una joya de 7.0 ceros con 13 ponches. Sus siguientes dos salidas fueron victorias, al igual que la primera, pero el derecho tuvo que luchar para lograr un resultado positivo.

Según el manager de Nueva York, Terry Collins, la fatiga pudo haber incidido en dichas aperturas, ya que deGrom ahora lleva un total de 211.0 entradas en el 2015-por mucho la mayor cantidad del serpentinero en su carrera profesional.

"Ahora está en la etapa en que la bola no tiene tanta vida abajo en la zona", afirmó Collins. "Aunque sí tiene la velocidad, no tiene esa vida de antes. Ha fallado en su localización arriba en la zona de strike".

Con siete días de descanso para deGrom entre salidas ahora, Collins pretende que eso favorezca al diestro en el Juego 2 del Clásico de Otoño el miércoles en el Kauffman Stadium de Kansas City con los Mets abajo 0-1 en la serie.

"Estamos esperando que ese descanso extra vaya a marcar una diferencia el miércoles", expresó Collins. "Por eso queríamos darle un día extra (y no ponerlo para el Juego 1 del martes)".

En sentido general, no hay duda sobre los éxitos de deGrom en esta postemporada. Lleva marca de 3-0 en tres aperturas, con efectividad de 1.80 y 27 ponches en 20.0 entradas. Y aunque en sus últimas dos presentaciones no se vio con su mejor material, el oriundo de la Florida insiste en que no está cansado.

"No me sentí fatigado", expresó el derecho, quien terminó la campaña regular con récord de 14-8 y efectividad de 2.54 en 30 aperturas. "Simplemente tenía problemas en la localización. No sé si fue fatiga, pero me siento bien ahora, así que no creo que el descanso me perjudique".

Lo bueno que hizo deGrom en sus presentaciones contra los Dodgers el 15 de octubre y los Cachorros el día 20 es que aun sin contar con sus mejores pitcheos, el joven de 27 años de edad luchó para permitir apenas dos carreras en cada una.

"(Dichas salidas) no son tan divertidas, pero cuando las analizas, son más impresionantes que cuando tienes tu mejor material".

deGrom espera tener más comando y más control el miércoles en su primera apertura en una Serie Mundial, contra un lineup de Kansas City que se destaca por luchar los turnos y hacer mucho contacto ante la bola rápida.

"Ellos te van a batallar", dijo deGrom acerca de los bateadores de los Reales. "No van a poncharse mucho y van a poner la bola en juego".