La final de la Copa América 2015 entre Chile y Argentina se juega con intensidad.

Las dos mejores escuadras del torneo no dan un balón por perdido ni una jugada por terminada.

No hay mejor ejemplo de la rudeza con la que se disputa la última instancia que la patada que le dio Gary Medel a Lionel Messi a 80 metros de la portería chilena, en el minuto 34.

El crack argentino se encontraba de espaldas a la meta rival con la banda encima; el balón se elevó y el "Pitbull" no perdonó a la "Pulga". La agresión fue sancionada con tarjeta amarilla por el árbitro colombiano Wilmer Roldán.