Siria es uno de los países más complicados para vivir en todo el mundo.

El país asiático atraviesa por una crisis y una guerra civil desde 2011, que ha generado que más de cuatro millones de ciudadanos se conviertan en refugiados que viajan a otros lugares del planeta, principalmente Europa, en busca de mejoras a su estilo de vida.

En el marco de esta complicada situación, el fútbol emerge como un escaparate que puede ayudar a olvidar o curar las heridas de la guerra.

La selección de este país está cerca de clasificarse a la fase final de las eliminatorias de la AFC rumbo a Rusia 2018. A falta de dos partidos, el combinado que dirige Fajr Ibrahim se encuentra cerca de la tercera y última ronda de las Eliminatorias de Asia para el Mundial de Rusia 2018.