El tenista suizo Stan Wawrinka, tercer cabeza de serie, conquistó este domingo el primer US Open de su carrera al imponerse en la final al serbio Novak Djokovic por 6-7, 6-4, 7-5 y 6-3.

El balcánico se presentaba como favorito después de haber ganado dos de los tres Grand Slam anteriores de la temporada y seis de los últimos nueve torneos grandes disputados, y partiendo además con las ganas de revancha tras quedarse sin medalla olímpica al caer en primera ronda en Río ante Juan Martín del Potro.

Haciendo valer este favoritismo, Djokovic comenzó mejor, logrando un break en su primera oportunidad y colocándose con un 3-0 de salida. Wawrinka reaccionó, salvó dos bolas de set con su saque y consiguió la rotura con el 5-3 en contra para llevar la manga al tie-break, pero allí el número 1 del mundo fue más resolutivo y se apuntó el desempate por 7-1. El encuentro cambió por completo a partir de ahí. En el segundo parcial, la primera rotura caería del lado del helvético, que llegó a ponerse 4-1. Djokovic se la devolvió, pero en el último juego antes de irse a una nueva muerte súbita, Wawrinka consiguió sorprender y apuntarse el set por 7-5. El encuentro volvía a comenzar.

Stan haría valer la inercia positiva y se haría con el tercer set de una manera muy similar, con una rotura en el juego decisivo, aunque en esta ocasión ganándolo por 6-4. Los juegos eran tremendamente competidos e igualados, pero la expresión del gran dominador del tenis mundial comenzaba a cambiar.

Y en el cuarto y definitivo parcial, quedó claro que Djokovic no lo estaba pasando bien. Su estado físico le pasó factura y una serie de errores, sumados a la superioridad anímica de Wawrinka, le llevaron a perder los tres primeros juegos de manera consecutiva. El cuarto lo ganó entre calambres, y en ese momento pidió la atención del fisioterapeuta. Y el parón a punto estuvo a punto de servirle, toda vez que en el siguiente juego dispondría hasta de tres bolas de rotura. Pero el suizo se sobrepuso y no perdió más su saque para acabar ganando por 6-3 y cerrando así el partido y el torneo.

Con este triunfo, Wawrinka logra su primer US Open y el tercer Grand Slam de su carrera, en las tres finales a las que ha llegado después de las de Australia 2014 y Roland Garros 2015. Por su parte, Djokovic cierra la temporada con dos conquistas en torneos “grandes”, y el objetivo restante de los dos Masters 1,000 que quedan y las World Tour Finals de Londres.