El receptor de los Nacionales, Wilson Ramos, aceptó los consejos de sus coaches de bateo y dicha decisión le rindió dividendos al venezolano el lunes, cuando el cátcher se fue de 4-4 en una victoria de Washington sobre Atlanta.

Antes del juego del lunes, Ramos reconoció que estaba frustrado luego de irse en blanco en sus nueve turnos anteriores.

La mayoría de dichas visitas al plato terminó en ponche o rodado. Pero previo al partido del lunes, el coach de bateo de los Nacionales, Rich Schu, y su asistente Jacque Jones observaron videos de los turnos de Ramos durante la pretemporada. Cuando el venezolano bateaba bien en la Liga de la Toronja, no estaba agachado en la caja de bateo. Eso lo ponía en mejor posición para darle mejor rotación a la bola al batearla, según Schu.

"Necesitaba estar más parado. Eso lo liberó un poco", dijo Schu. "Viene dando algunos buenos swings, pero bateando rodados. Ahora está en mejor posición para batear con mejor rotación en la bola".

Ramos estuvo perfecto en sus cuatro turnos contra los Bravos. Luego de conectar sencillos en sus primeros dos turnos, el receptor empujó una carrera para poner arriba a los Nacionales en el quinto inning. En el séptimo, le brindó a Washington otra anotación al conectar sencillo frente al dominicano Alexi Ogando.

"Trato de mantenerme por el medio del terreno todo el tiempo. Ahí es cuando estoy bateando bien, cuando no estoy tratando de halar la bola", dijo Ramos. "Lo hice (en el juego vs. Atlanta). Traté de darle duro a la bola. Eso es lo que pasa cuando me mantengo así".

Además, del lado defensivo Ramos lleva dos encuentros consecutivos sacando a corredores en intento de robo.

"Trabajé en (tirar a las bases)", afirmó el receptor. "Cuando trabajas, puedes hacer muchas cosas".