Un escarmiento fue lo que necesitó Yordano Ventura para dejar detrás un mal momento la pasada campaña y convertirse de paso en la principal carta de triunfo en la rotación abridora de los Reales de Kansas City. Desde cuando fue bajado y subido de liga menor tiene marca de 11-1.

Ventura tuvo un comienzo errático la pasada temporada, se vio envuelto en varios altercados y su marca para el 20 de julio de la campaña 2015 era de 4-7 con 5.19 de efectividad. Ante esta situación, los Reales decidieron enviar al dominicano a las ligas menores, pero lo regresaron a las mayores en la misma semana tras lesionarse Jason Vargas, quien lo sustituiría en la rotación.

El criollo no lanzó ni un solo episodio en las menores, pero eso le bastó para poner su cabeza en orden y volver al camino que lo convirtió en uno de los lanzadores jóvenes más prometedores en las Grandes Ligas, terminando la temporada con marca de 13-8  y 4.08 de efectividad.

Desde su paso efímero por las menores y hasta esta temporada, en la que ha ganado dos juegos sin conocer la derrota, con un porcentaje de carreras limpias de 2.35, Ventura ha iniciado 18 partidos de Serie Regular, saliendo con la victoria en 11 de ellos, con un solo revés, compilando una  efectividad de 2.94.

En estos 18 partidos los Reales tienen registro de 16-2, en ganados y perdidos. Este resultado ha convertido al dominicano en una apuesta segura de triunfo para los campeones defensores de las Grandes Ligas.

En este recorrido Yordano acumula 14 aperturas en las que le han anotado tres carreras o menos, 11 de estas calificadas dentro del parámetro de salidas de calidad (seis o más entradas y tres o menos carreras).

En 110 entradas que ha lanzado desde el 26 de julio hasta su más reciente apertura ante los Orioles de Baltimore, uno de los equipos más calientes en la actual contienda, ha permitido 36 carreras limpias, con 112 ponches, lo que equivale a un ponche por cada episodio. De los 91 hits que le han conectado, solo en ocho oportunidades le han mandado la pelota fuera del parque, lo que se traduce a un cuadrangular permitido por cada 13.7 inning trabajados.

La estabilidad mental mostrada por Ventura luego de ser bajado y subido de liga menor y tras haber iniciado la temporada pasada como el pitcher cabecera de los Reales parece que tuvo el efecto deseado por la directiva de Kansas, que ha visto, cómo éste se ha convertido en un lanzador dominante y en la carta de triunfo que esperaban y sabían que podía ser el diestro dominicano.