Hace poco, el mexicano Yovani Gallardo se encontraba en el segundo nivel de lanzadores disponibles en el mercado libre. Muchos especulaban que Gallardo recibiría un contrato de unos US$75 millones por cinco años.

Dicha especulación puede ser algo justo. El derecho tiene un historial de consistencia y durabilidad. No es un as, pero con el paso del tiempo, ha demostrado ser confiable. Y apenas cumplirá 30 años de edad en febrero.

En el 2015, lanzando por los Rangers, Gallardo tuvo un promedio de carreras limpias de 3.42 en 33 aperturas. Fue la mejor efectividad de su carrera en una campaña completa.

Pero Gallardo ha estado cerca de dicha cifra, con un promedio de carreras limpias admitidas de 3.66 de por vida. Y Gallardo ha conseguido esos números lanzando sus juegos como local en Milwaukee y Arlington, estadios que favorecen a los bateadores.

Como punto de referencia, Wei-Yin Chen, de 30 años de edad, con 3.34 de efectividad en el 2015 y 3.72 de por vida, firmó con los Marlins por cinco años y US$80 millones.

¿Qué le ha impedido a Gallardo conseguir un contrato jugoso? Pueden ser varios factores.

El repertorio de Gallardo ha tenido un descenso. La campaña pasada la velocidad de su recta promedió las 90.5 millas por hora, dos menos del promedio en su carrera.

Como lo demostró su desempeño la temporada pasada, esto no necesariamente significa que la carrera del diestro peligre.

Pero otro hecho aparentemente en contra de Gallardo es la selección del draft que el club que lo firme tendría que ceder.

Tres equipos que han expresado interés en Gallardo - los Orioles, Astros y Rockies -- han dudado en firmarlo por la selección del draft que perderían, según informó Ken Rosenthal de FOX Sports. Baltimore tiene la 14ta selección en la primera ronda. Houston tiene la 18va selección. La selección de los Rockies en la primera ronda está protegida porque es una de las 10 primeras, pero perderían la siguiente, por ahora la 38va.

Hay un solo club que no tendría que pensar en la selección del draft amateur, los Rangers. Tienen interrogantes de salud en su rotación, pero también cuentan con cuatro abridores bajo contrato a largo plazo.

Todo luce indicar que Gallardo aceptaría un pacto de un año y tomaría el riesgo de aumentar su valor en la campaña del 2016.

Pero siendo realista, Gallardo todavía podría ayudar a un contendiente. No puede estar entre los primeros dos abridores de una rotación. En un club de calidad, Gallardo sería el cuarto en el grupo de abridores. Pero con el paso del tiempo ha demostrado ser un serpentinero durable y confiable.

Existen varios contendientes que podrían necesitar profundidad de calidad en su rotación abridora. Por eso, debería haber varios interesados en Gallardo, incluso si no están dispuestos a otorgarle un contrato de cinco años y US$75 millones.