Zinedine Zidane marcó la conquista de La Liga como el principal objetivo de la temporada, un mensaje que caló en el vestuario, repiten todos los jugadores en sus comparecencias y ha provocado un comienzo perfecto, con pleno de victorias y liderato en solitario en tres jornadas.

Comenzaba el Real Madrid plagado de bajas de jugadores importantes en su columna vertebral en Anoeta, ante la Real Sociedad, y Zidane lanzaba un mensaje claro. Esta campaña LaLiga está por encima del resto de competiciones. Una conquista del título en ocho años es un pobre bagaje para el madridismo.

Las ausencias de Keylor Navas, Cristiano Ronaldo, Luka Modric o Karim Benzema no impidieron el cambio de imagen en Anoeta respecto al pasado curso. Del empate sin goles ante el que era un recién ascendido como el Sporting de Gijón en El Molinón, se pasó a un triunfo firme en terreno siempre complicado, con Gareth Bale tirando del carro (0-3).

Las dos siguientes jornadas las encaraba el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, una buena oportunidad de lanzar un mensaje al resto y engancharse a la zona más alta de la clasificación. Triunfo sufrido ante el Celta de Vigo (2-1) y de gran comodidad ante Osasuna el día de la reaparición con gol de Cristiano (5-2).

Al arranque flojo del Atlético de Madrid, que cedió puntos ante Alavés y Leganés, se sumó este sábado otra sorpresa del Alavés en el Camp Nou que mete una distancia de 3 puntos y deja de líder al Real Madrid.