El presidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y El Caribe, COPPPAL, Manolo Pichardo, advirtió de que la desindustrialización y primarización de las economías latinoamericanas impiden el crecimiento sostenido.

En este sentido, afirmó que, tras el ascenso al poder de Hugo Chávez en Venezuela, el país sudamericano se convirtió en la nación menos desigual de América Latina y que "la situación por la que atraviesa ahora se explica por la brusca caída de los precios del petróleo, que representa el 90 por ciento del ingreso en divisas".

"El gobierno bolivariano financió los programas sociales que combatieron la pobreza con los recursos que dejaban las exportaciones del crudo, afirmó durante una conferencia que dictara en la Universidad Tecnológica del Sur, Utesur.

En ese contexto, manifestó preocupación por el giro que, desde antes de llegar al poder los gobiernos progresistas, vienen tomando las economías latinoamericanas, "expresado en un proceso de desindustrialización y primarización de sus estructuras económicas lo que ha hecho que el crecimiento económico sea débil e insostenible".

Pichardo llamó la atención sobre la puesta en marcha de acciones conspirativas que pretenden sacar del poder a gobiernos progresistas electos mediante voto popular por vías no democráticas, en referencia al juicio políticos contra la depuesta presidenta brasileña Dilma Rousseff.

Para el presidente de COPPPAL, el proceso judicial constituye un intento de golpe de Estado que entra dentro de un plan de las oligarquías de la región y fuerzas foráneas, de producir golpes blandos en los que no se aparente que se violan los derechos de los electores y con ello se quiebra el orden democrático.

"Lo que está en curso es lo que he definido como Plan Atlanta, por ser en esa ciudad estadounidense donde se planificó o reveló una urdimbre para desacreditar a los líderes progresistas latinoamericanos a través de los medios de comunicación, a la vieja usanza de la CIA, para luego pasar al plano de la judicialización, con el que se concretarían los golpes suaves que romperían el orden institucional sin el miedo de las botas para no crispar a los pueblos", dijo.

Según aseguró, la COPPPAL acompañará como ha acompañado, desde su fundación, a los pueblos de América Latina en sus luchas por la democracia, la soberanía, la igualdad, la justicia social y económica, la preservación de los recursos naturales, contra el colonialismo, el rechazo a bases militares extranjeras, respaldo la CELAC y al proceso de integración latinoamericana.