En su reunión sobre política monetaria de julio de 2016 el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) decidió dejar su tasa de política monetaria (TPM) en un cinco por ciento anual.

En un comunicado fechado el pasado 29 de julio y difundido hoy, el BCRD indica que la decisión de mantener invariable la tasa de referencia (TPM) toma en consideración el balance de riesgos en torno a los pronósticos de inflación, las expectativas de mercado y el entorno internacional relevante.

En el mes de junio, la tasa interanual de inflación se situó en un 1.91 por ciento, manteniéndose por debajo del rango meta.

La inflación subyacente interanual, asociada a las condiciones monetarias, se ubicó en 1.62 por ciento y los modelos de pronósticos prevén que la inflación convergería a la meta de 4.0%±1.0% en el horizonte de política monetaria de 24 meses.

En el ámbito doméstico, la actividad económica y la demanda interna, observan un comportamiento positivo en el corto plazo al experimentar un crecimiento superior al nivel potencial, conjuntamente con una variación de precios baja y estable.

El crédito al sector privado en moneda nacional crece al mes de julio a una tasa interanual en torno a 11.3 por ciento.

Los préstamos totales al sector privado, incluyendo el financiamiento en moneda extranjera, se expande alrededor de 13.6 por ciento durante ese mismo mes, por encima del crecimiento del producto nominal.

En el sector fiscal, los ingresos crecen a una tasa de alrededor de 8.0 por ciento interanual, mientras el gasto presenta una marcada desaceleración con respecto a los meses anteriores.

Se espera que para el cierre de año se cumplan las previsiones de déficit presupuestario de aproximadamente 2.3 por ciento del PIB y de igual forma, las proyecciones del sector externo muestran que el déficit de cuenta corriente cerraría en torno a 1.9 por ciento del PIB en este año.

De mantenerse el comportamiento que los precios del oro y del petróleo exhiben en la actualidad, el déficit de cuenta corriente podría ser aun menor, señala la nota.

La evolución de las principales variables macroeconómicas sustenta la estabilidad relativa del mercado cambiario, a la vez que facilita la acumulación de reservas internacionales, agrega.

El BCRD reafirma su compromiso de conducir la política monetaria al logro de su meta de inflación, a la vez que seguirá monitoreando la evolución de la economía mundial y la coyuntura doméstica a fin de adoptar las medidas necesarias ante riesgos sobre la estabilidad de precios y el buen funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos.