En el mes de agosto, el índice de precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos cayó un 0,1 %, su primer descenso desde enero, con lo que la inflación interanual quedó en un 0,2 %, informó hoy el Departamento de Trabajo.

El mes pasado los precios de la energía disminuyeron un 2 %, lo que empujó a la baja al IPC, según el informe.

Los analistas habían pronosticado que el indicador se mantendría estable en agosto tras la leve subida del 0,1 % registrada en julio.

El descenso del IPC en agosto se debió fundamentalmente a la bajada de los precios de la energía y, en particular, de la gasolina, que cayeron un 4,1 %.

En cuanto a los precios de los alimentos, el mes pasado aumentaron un 0,2 %, con acusadas subidas en el coste de los huevos, frutas y vegetales, de acuerdo con el informe del Gobierno.

Sin tener en cuenta los precios de los alimentos y la energía, que son los más volátiles, la inflación subyacente aumentó en agosto un 0,1 % y la interanual quedó en 1,8 %, igual que en el mes anterior.

El dato interanual del 0,2 % con el que cerró la inflación en agosto está todavía lejos del objetivo anual del 2 % marcado por la Reserva Federal (Fed, banco central).

Precisamente hoy la Fed inicia su reunión de política monetaria, aunque los expertos dudan de que vaya a anunciar mañana, jueves, una subida de los tipos de interés de referencia, debido a la volatilidad en los mercados causada por la debilidad de la economía china y a que la inflación en el país sigue baja.

No obstante, el vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, dijo recientemente que hay "buenas razones" para pensar que la inflación irá repuntando y sostuvo que el banco central no debería esperar hasta alcanzar la meta anual del 2 % para iniciar la esperada subida de los intereses de referencia.