Con el tiempo, la Toyota Rav 4 se ha convertido en uno de esos carros que no pasan de moda. Sin embargo, a toda moda siempre le hace falta una innovación y es por eso que el fabricante japonés finalmente incorporó un sistema hibrido en esta SUV que promete un manejo más eficiente y con menos emisiones al ambiente.

Durante tres días, Metro probó de primera mano este nuevo sistema que combina un motor eléctrico de Ciclo Atkinson alimentado con baterías y un motor de gasolina de 2.5 litros.
A diferencia de otros autos híbridos, la Rav 4 no sacrifica su potencia. Todo lo contrario, logra hasta 172 libras de pie de torsión y pega hasta 194 caballos de fuerza (hp, por sus siglas en inglés) a la carretera. En este sentido, la yipeta no se siente aguantada o pesada en su aceleración. Este desempeño también se debe a su transmisión automática de seis velocidades controlada electrónicamente con Inteligencia (CVT-I, por sus siglas en inglés).

Sin duda, la yipeta responde muy bien en carreteras empinadas y sobre las montañas no escatima de esfuerzos para sobrepasar cualquier terreno.  Claro, como todo hibrido la Rav 4 logra un rendimiento de combustible sobresaliente con unas buenas 34 millas por galón en ciudad y 31 en autopistas.

Exterior deportivo
Aunque la Rav 4 se mantiene en su cuarta generación, para este modelo se incorporaron algunos cambios leves en la carrocería que le dan un estilo más deportivo. Este es el caso de la inclusión de retrovisores exteriores del color del vehículo y plegables de manera electrónica y una placa de deslizamiento frontal y posterior más optimizada.

En este caso, la versión hibrida de la yipeta se promociona con una carrocería de color azul metal, que al unirse a los aros de aluminio, entregan un vehículo con una apariencia muy moderna. Los rieles de techo también son clave en ese estilo innovador de la caja.

Interior de lujo
Una vez que recomponemos del éxtasis que nos regala la caja exterior de la Rav 4, su interior nuevamente nos roba el aliento.

Al igual que su versión tradicional, cuenta con una caja interior ergonómica y muy bien trabajada en términos tecnológicos.

Incorpora una pantalla de audio con una pantalla táctil de siete pulgadas con sistema de navegación con cámara de reversa, sistema de audio AM y FM con reproductor MP3/WMA, seis bocinas, conector auxiliar, puerto USB, información del vehículo personalizable y capacidad para teléfono manos libres, acceso al directorio telefónico y música emitida vía bluetooth.

Toda esa tecnología se puede disfrutar desde unas butacas tapizadas en tela SofTex ajustable eléctricamente en ocho direcciones con función de memoria, soporte lumbar eléctrico, reposacabezas deportivo y bolsillo en el respaldo, y, en el caso del acompañante, asiento ajustable en cuatro direcciones con reposacabezas deportivo y bolsillo en el respaldo. En ambos casos, los asientos incluyen calefacción.

Otro de los atributos que resaltan de esta yipeta es la incorporación de un techo eléctrico corredizo con parasol que amplía aun más la experiencia deportiva, sobre todo en viajes en contacto con la naturaleza.

La SUV posee un espacio en su cajón muy eficiente a pesar de que la goma de repuesto está dentro de la cabina. Este cambio se dio en 2013 cuando se lanzó por primera vez la cuarta generación de la Rav 4. Ahora en 2016, y para la versión hibrida, se añadió una puerta trasera eléctrica con sensor de obstáculos en el baúl que hace que sea más fácil montar la carga y empezar el viaje sin contratiempos.

Definitivamente, el paso de Toyota al sistema hibrido en la Rav 4 le merece méritos, sobre todo al tomar en cuenta que más compañías se están moviendo a sistemas alternativos de conducción que serán los que dicten la norma en la industria en un futuro no muy lejano