El ministro de Energía y Minas advirtió hoy que el Pacto Eléctrico debe comenzar con su ejecución después de que sea firmado, contando con mecanismos y organismos funcionales para vigilar el cumplimiento estricto a todos los puntos acordados por los sectores participantes en las discusiones.

En declaraciones al telematutino "Uno + Uno", que se emite a través de Teleantillas, Isa Conde dijo que en este proceso no debe reeditarse la mala experiencia del pasado cuando se hicieron reformas en el sector eléctrico "que fueron satanizadas y al final terminaron como contrarreformas con un alto costo para el país".

"El Pacto comienza después que se firme. Ahí en el Pacto tiene que haber instrumentos que garanticen que lo que se acuerde se va a cumplir, organismos de fiscalización blindados, porque el gran problema de este país es que se han hecho muchas reformas, que en muchos casos se satanizan y viene una contrarreforma", opinó Isa Conde.

El ministro resaltó el interés del Gobierno en que, dentro del Pacto Eléctrico, se consiga el mayor nivel de consenso, porque eso fortalece su legitimidad, y señaló que eso queda demostrado en el hecho de que desde el sector oficial "no se están auspiciado discusiones light."

Isa Conde sostuvo que, por sus componentes técnicos, cantidad de propuestas y participantes, el Pacto Eléctrico es el más complejo de los tres que están previstos en la Estrategia Nacional de Desarrollo.

A pesar de esto, el funcionario dijo que está optimista y que tiene la esperanza de que las discusiones se cierren la próxima semana para proceder con la firma del Pacto Eléctrico.

Por otro lado, el Ministro de Energía y Minas defendió el aporte que representa la termoeléctrica Punta Catalina, que "confiere independencia" en generación de energía al Estado, e impactará en los precios y sustituirá algunas unidades generadoras altamente contaminantes que operan con combustibles fósiles.

Sobre las críticas de que la misma eleve los niveles de polución que resultan de la generación eléctrica a carbón, dijo que en el caso de Punta Catalina se ha tenido el cuidado de seleccionar tecnología de primera generación que reduce sensiblemente los daños ambientales.